PROGRESO.— Toda una vida de agresiones recibió Ofelia de su esposo Evaristo; la próxima semana ambos quedarían oficialmente separados, pero el marido, extremadamente celoso, no quería separarse de su cónyuge, así que la fue a buscar a Chelem donde trabajaba en una tienda de ropa y la acuchilló.
La intención de Evaristo era asesinar a Ofelia, pero el agresor no contaba con que su esposa se defendería y que con sus gritos llegarían vecinos de esa comisaría e impedirían que el sujeto se diera a la fuga.
El frustrado homicidio, que podría ser considerado intento de feminicidio, ocurrió anteayer viernes, como informamos, a las 5:30 p.m., en un puesto de ropa ubicado en la esquina poniente del mercado, frente el parque principal de Chelem, donde Ofelia era empleada.
Constantes agresiones
Evaristo y Ofelia, ambos de 59 años de edad, son vecinos de Tixkokob, pero desde hace varios meses que viven separados, pues la mujer ya estaba harta de las constantes agresiones, así que tomó la decisión de divorciarse de su agresivo marido.
Ofelia se fue a Chelem para trabajar en una tienda de ropa, propiedad de Aída, también de Tixkokob.
Toda la semana la pasaba en ese puesto y los vecinos ya la conocían. Por lo general no se quedaba sola, le acompañaba un hijo de Aída, quien la ayudaba a atender el negocio.
Exmarido la tenía vigilada
Comentan que cuando Evaristo llegaba a Chelem averiguaba si su esposa estaba sola, acudía a verla y la golpeaba.
La mujer sufría a manos de su esposo, de quien la próxima semana quedaría separada; iban a firmar el divorcio en el juzgado y ella pensaba rehacer su vida.
Pero Evaristo no estaba dispuesto a separarse de su mujer, y con ese pensamiento, comentan los vecinos de Chelem, llegó el viernes por la tarde y, después de confirmar que Ofelia estaba sola, entró al puesto y la atacó con el cuchillo que llevaba entre sus ropas.
Ofelia recibió la cuchillada en el abdomen, pero también resultó con heridas defensivas en las manos y otras partes del cuerpo.
En el forcejeo Evaristo se habría lesionado en el cuello, pero nada grave.
Algunos vecinos comentan que la herida se lo hizo él mismo y que pretendió quitarse la vida, pero no se desangró como ocurrió con su esposa quien tenía la ropa ensangrentada y la sangre le corría por la cara y abdomen.
“¡Auxilio, me matan!”, gritó Ofelia, comentan los testigos que la vieron asomarse a la puerta del negocio y después desplomarse.
Vecinos detienen al agresor
El agresor intentó huir, pero los habitantes que escucharon el escándalo tendieron un cerco humano e impidieron que huya, y reportaron el caso a la Policía Municipal.
La ayuda médica para Ofelia demoró en llegar casi una hora, ya que la ambulancia donada por la empresa Puerto Lindo para dar servicio en Chelem no se encontraba en la comisaría.
Los vecinos dicen que esa unidad médica la tienen concentrada en esta ciudad y cuando se necesita no se cuenta con ella.
Ofelia quedó tendida en la entrada de la tienda, ahí la encontraron los paramédicos de la SSP; la estabilizaron y trasladaron al hospital O’Horán, donde su estado de salud se reporta grave.
Los vecinos comentan que la vieron malherida y temían que no se salve.
Evaristo también fue atendido por paramédicos de la Policía Municipal y trasladado a la misma clínica.— GABINO TZEC VALLE
