Hay temor a que se transformen en “waay chivo”
TIZIMÍN.— Mientras algunos tizimileños se resisten a recibir la vacuna contra el Covid-19, foráneos aprovechan el reactivo en el cuarto día de la inmunización para adultos mayores de 60 años.
Tanto meridanos como panabenses, aprovecharon ayer la inyección en los módulos de salud, luego que presentaran una carta de vecindad como prueba de que radican en Tizimín.
A pesar que la credencial de elector mostraba la dirección de Mérida, los adultos mayores e incluso sus familiares que los acompañaban señalaron que por la pandemia no han cambiado su INE para asentar que ya llevan años como residentes en Tizimín.
Incluso algunos hasta llegaban con recibos de pago de impuesto predial y de agua potable para demostrar al personal del Ayuntamiento y a los servidores de la nación que están radicando en el municipio.
Hubo gente incluso que a pesar de sus discapacidades para caminar o para moverse llegaron con hermanos o hijos para que les aplicaran la dosis, como Seledonio Montoya, de 78 años de edad, a quien no lo podían bajar de un taxi a uno de los módulos de salud por lo que fue necesario que se le avisara al personal médico para que les aplicaran la vacuna dentro de la unidad.
Para el control de la vacuna, agentes del Ejército Mexicano grabaron con un celular la salida del químico en la clínica del Issste y la aplicación del mismo por uno de los doctores del nosocomio.
Hubo un hombre que también llegó en silla de ruedas a sus 98 años de edad acompañado de sus hijos y contento de recibir la dosis.
Todo lo contrario ocurrió con los adultos mayores de las comisarías, pues ayer hubo un camión de pasaje que luego se fue a Dzonot Carretero en busca de las personas, pero solo una persona viajó hasta Tizimín.
Hubo otro autobús que llegó con 24 personas de las comisarías de Chan Cenote y San Pedro Juárez.
Según los servidores de la nación, desde días antes se había ido a las poblaciones a convencer a las personas de la tercera edad pero se niegan a que los inyecten pues tienen el temor que la inmunización los pueda matar.
Incluso entre las ideas que tienen es que al recibir la vacuna se puedan convertir en “waay chivo” lo que ha causado miedo entre los pobladores de las comisarías.
Ayer, según informó el personal que está a cargo de los módulos, lo más probable era que continúe la jornada de vacunación hasta hoy ya que todavía les queda dosis, a manera de ejemplo ayer ya eran casi las 2 de la tarde y quedaban alrededor de 90 vacunas en el Centro de Salud que esperaban se cubra en el día.
Hubo personal de Salud que estuvo caminando en colonias cercanas invitando a la gente a que lleven a familiares de la tercera edad para recibir la dosis.
Por otra parte, ayer durante la jornada los responsables de las mesas de atención estuvieron preguntando a los adultos mayores si no tenían algún tipo de malestar ya que un día antes uno de los pacientes que recibió la vacuna presentó vómitos y se desmayó debido a que ya tenía tres días con malestar estomacal y no lo manifestó cuando se le hizo el test.— WENDY UCÁN CHAN
