SEYÉ.— Con palmas adornadas con frescas flores, decenas de católicos celebraron ayer la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
En la misa del Domingo de Ramos, el presbítero Luis Polanco recordó el sacrificio del Hijo de Dios hecho hombre, quien padeció el escarnio y la humillación al dar su vida para la salvación de la humanidad.
El padre agradeció a Dios por las personas que sobrevivieron al primer año de la pandemia de Covid-19.
Luego, el sacerdote pidió a los fieles orar por los que se adelantaron en el camino de la vida eterna.
Aunque no se pudo hacer, como años anteriores, la bendición de las palmas se pudo estar reunidos aquí en nuestro templo para iniciar las celebraciones de la Semana Mayor, destacó el padre.
En la misa, el sacerdote leyó el Evangelio según San Marcos sobre el inicio de la Pasión de Cristo en su camino a la crucifixión.— Edwin Canché Pech
