Recuerdan la Última Cena del Hijo de Dios
Iglesias realizaron anteanoche la representación de la Última Cena.
En Umán, el párroco Francisco Mukul Domínguez quien dijo que “es un día especial para los que creemos en Dios, porque estamos recreando lo que Jesús hizo varios años, que es la celebración de la Última Cena”, También renovó sus votos sacerdotales en la parroquia de San Francisco de Asís de este municipio.
La parroquia de San Francisco de Asís celebró con todas las medidas de prevención el Jueves Santo, en donde se reflexionó sobre la institución de la Eucaristía en la Última Cena.
“Jesús nos dejó tres dones para alcanzar la santidad: el primero es la Eucaristía, que es el pan que compartimos en la misa, que es el cuerpo de Cristo que se hace presente para darnos vida eterna, la cual es para todas las personas sin distinción, comento el párroco Mukul Domínguez.
“El segundo don es el del sacerdocio, quienes son los sucesores de los apóstoles y que comparten la Eucaristía, por lo que debemos orar por las vocaciones sacerdotales, y, el tercer don es el mandamiento del amor que debemos poner en práctica a través del servicio, pues el que ama sirve desinteresadamente acompañando a nuestros hermanos en los momentos difíciles; para poder alcanzar la santidad debemos poner en práctica los tres dones que es para cada uno de nosotros, concluyó Mukul Domínguez.
En Sitilpech, comisaría de Izamal, la Última Cena fue conmemorada en la iglesia de San Jerónimo a cargo de fray Mario Gabriel Moo Chalé.
Misa simbólica
Fue una misa muy simbólica para los fieles que asistieron dado que las familias llevaron sus panes para la bendición, que se dio desde los lugares de cada uno de ellos, para evitar aglomeraciones en el interior de la iglesia, en la que se cuidó que no se rebasara la cantidad de fieles señalados con la nueva modalidad de apertura de los centros religiosos debido al Covid-19.
En la misa fray Mario Gabriel Moo Chalé, indicó en la homilía que se celebra el memorial de la Última Cena, en donde Jesús, con el simbolismo del vino y pan se sacrificó para la salvación del mundo para reconciliar al hombre con Dios, para liberar del pecado al mundo.
“Su hijo Jesús fue enviado a la tierra para librarnos del pecado”, recordó.
Fray Mario Gabriel Moo Chalé ofició la misa con el apoyo de fray Adán Luna quien fue el encargado de dar lectura al evangelio y la bendición de los panes a las familias presentes.— Carolina Uc Quintal / José Candelario Pech Ku
DiariodeYucatan
