TIXCACALTUYUB.— La noche del sábado pasado, en la parroquia de San Santiago Apóstol se llevó a cabo la misa de la Vigilia Pascual, en dónde para cuidar la sana distancia no se realizó la misa en el interior de la parroquia, sino que en el atrio, cumpliendo con colocar las sillas con distancia de metro y medio de una respecto a la otra.
Se trató de una misa en la que el párroco Bernabé Cobá Collí fue el encargado de encabezar los servicios religiosos en una noche en la que la bendición del fuego nuevo y bendiciones al agua se cumplieron de acuerdo con el ritual católico.
El párroco, Bernabé Cobá Collí realizó el ritual de la bendición del fuego nuevo, y al encender el cirio pascual destacó “Que la luz de Cristo, recucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y nuestro espíritu.
De igual forma, al momento de la renovación bautismal de los presentes, destacó al indicarle al pueblo católico presente: “¿Renuncian ustedes a Satanás, renuncian a todas sus deducciones? ¿Renuncian ustedes al pecado, para vivir en la libertad de los hijos de Dios?, ¿Renuncian a todas las deducciones del mal, para que el pecado no los esclavice? Renuncian a Satanás, padre y autor de todo pecado?”
Los presentes contestaron: “¡Sí, renuncio!”
Cabe mencionar que durante la misa cayó una ligera llovizna que para los católicos presentes, fue una bendición enviada desde el cielo al pueblo mayahablante de Tixcacalcupul, que no se movió de sus lugares en una llovizna que fue pasajera y que para los fieles presentes fue un signo de buen mensaje.
En el festejo de la resurrección de Cristo hubo incluso fuegos artificiales de luces de colores que iluminaron el cielo y sin faltar el repique de las campanas.— José Candelario Pech Ku
