Se inician obras en un parador y en el mercado
Comunidades
VALLADOLID.— Locatarios del mercado municipal y artesanos del parador turístico del cenote Zací fueron sorprendidos ayer por la mañana con el desalojo de sus puestos de trabajo, para empezar las obras de reconstrucción en ambos sitios.
En el centro de abasto, el afectado Jesús Javier Couoh Tut calificó la reubicación como “una maldad” del alcalde Enrique Ayora Sosa contra los campesinos que todos los días acuden “a ganarse unos centavos”.
Los locatarios se resistían al desalojo e incluso realizaron protestas.
Ayer desde temprano, los trabajadores de una empresa foránea comenzaron a derribar las mesas de concreto del área de frutas y verduras. En el lugar había cajas y mercancías tiradas entre los escombros.
También se registró una discusión entre los concesionarios de unos nueve locales comerciales, a quienes les cerraron el acceso para entrar por sus pertenencias y trasladarlas al “Tianguis de los Gallineros”, como llamaron al espacio temporal asignado en la calle 35-A.
Desde hace unas semanas, las autoridades instalaron tarimas de madera, pero en el lugar no tienen servicio de energía eléctrica.
En el caso de los artesanos, comenzaron a ocupar sus espacios en el estacionamiento de un banco, pero dudan que ahí puedan tener buenas ventas.
Lamentaron que los hayan forzado a sacar su mercancía, pues el personal empezó a trabajar pese a que los artesanos seguían ahí.
Indicaron que en el sitio temporal no cuentan con baños ni con luz, así como conexiones eléctricas para encender ventiladores en estos días de calor.
Los desalojados temen tener pocas ventas debido a la ubicación del lugar, donde tampoco hay un atractivo que atraiga los visitantes.— Juan Osorio Osorno
