HUNUCMÁ.— Francisco Kantún Medina, párroco de este puerto, ofició la misa del sexto Domingo de Pascua, pero esta vez fue una ocasión más especial, ya que el mismo día cumplió 31 años de servicio sacerdotal.
El padre habló sobre el evangelio de San Juan.
“Nadie tiene amor más grande a sus amigos, que el que da la vida por ellos”, expresó el párroco.
“El amor no se puede definir pero se puede describir. Dios es Amor, si conoces el amor conoces a Dios, el amor es algo esencial en ser cada uno de nosotros”, agregó.
“Pero cuando confundimos el amor con pasiones fracasamos, porque el amor es mucho más que eso, el amor es la capacidad que tenemos todos del perdón.
“No es lo mismo tener compañeros que tener al verdadero amigo que es Jesús , el que dio la vida por ti, los que te abandonan no son tus verdaderos amigos, el único que no te abandona es Jesús. Al término de la misa, el coro de la iglesia y los fieles le cantaron al sacerdote el tema “Amigo” y al final aplaudieron.
El padre fue uno de los tres seminaristas que fueron ordenados sacerdotes por el papa Juan Pablo II durante su visita en Durango el 9 de mayo de 1990.
Experiencia
Fue párroco en la iglesia de Santiago Apóstol, del barrio de Santiago; del exconvento San Bernardino de Siena, en Valladolid; en la parroquia Corpus Christi, de la colonia Bojórquez; en la iglesia de Hunucmá y actualmente es párroco del templo San José, del puerto de Sisal.
Amablemente, el padre Francisco mostró algunas fotos de tan importante día para él y para más de 100 diáconos que estuvieron ese día con el papa Juan Pablo II.— María Inés Castilla Quintal
