Origen de la visita anual a Mopilá, en Yaxcabá
YAXCABÁ.— Una de las tradiciones más antiguas del pueblo católico de Yaxcabá, que con el paso de los años no pierde vigencia, es que cada 31 de julio la Virgen de Mopilá, como se le conoce a la Virgen de la Asunción, es llevada en peregrinación a su antiguo lugar de origen, la población que le da su segundo nombre.
Algunos pobladores indican que entre las múltiples leyendas que se cuentan es que en una ocasión hace ya muchos años, al estar regresando un campesino de su milpa, se encontró con una mujer muy hermosa y la saludó con amabilidad, pero sintió una vibra muy extraña.
A las pocas horas los habitantes de Yaxcabá no ubicaban a la imagen en el interior de la iglesia y creyeron que alguien se la había robado. Luego de un tiempo breve campesinos vieron a la imagen en el altar del retablo principal de la antigua iglesia de Mopilá.
Con ello, los habitantes entendieron que la mujer que vieron caminar era la Virgen que regresaba a su casa. Desde entonces cada año la imagen es llevada a su lugar de origen.
De acuerdo a los datos obtenidos, el origen del culto es un tanto incierto: se cree que la imagen llega a estos lugares por el siglo XVI, cuando se realizan las misiones evangelizadoras a cargo de la congregación franciscana, que derivó en la fundación de la población de Mopilá.
Es de mencionar que desde la primera evangelización los franciscanos fijan el patrocinio del pueblo a San Mateo Apóstol y al cronista religioso fray Diego López de Cogollugo, según indicaba a mediados del siglo XVII en su obra Historia de Yucatán.
En ese entonces era común entre los mandos españoles colocar la imagen de la Virgen María como custodia de la población. En el caso de la población de Mopilá fue la de la Virgen de la Asunción, en donde de acuerdo a lo relatado, los mayas festejaban en el mes de Uo (agosto), a los dioses o deidades Itzamná e Ixchel, en el mismo lapso que se celebra a la Asunción de María.
Por ello en este 31 de Julio no puede faltar como todos los años la peregrinación anual de la Virgen de Mopilá, que es ya toda una tradición en el municipio de Yaxcabá.— José C. Pech Ku
