El Covid se cobra una victima más, el malecón de Progreso está muerto este segundo sábado de agosto, quincena y temporada vacacional.
Como reguero de pólvora, la instrucción de mantener cerrada la playa los fines de semana, cómo medida para evitar aglomeraciones y potenciales contagios por coronavirus, ha ahuyentado del sitio a los visitantes locales, nacionales e internacionales a grado tal que los únicos establecimientos que tienen clientes son unos pocos restaurantes ubicados al poniente del lugar.
Sin tránsito vehicular
El malecón está muerto, cerrado incluso al transito vehicular, el principal atractivo de este puerto ofrece al pingüe número de visitantes una inusual estampa del sitio en esta época del año: una playa de aguas azules, libres de basura o sargazo, arena blanca, cielo despejado y día soleado, sin un alma descansando bajo las sombras de las palapa o disfrutando de un refrescante chapuzón en una mar en calma.
Para los comerciantes de la zona la situación es desesperantes, prácticamente hasta el medio día no han vendido nada. Ropa, trajes de baño, batas, pareos, sandalias, lentes oscuros, sombreros, nada, absolutamente nada han podido vender y, comentan, que la situación se torna insostenible cada fin de semana, pues al parecer venden más entre semana, cuando el público tiene acceso a la playa.
Caminar, ya ni siquiera en la vialidad del malecón libre de automotores, resulta atractivo para los visitantes quienes prefieren hacerlo sobre la acera sur, al menos con mas zonas sombreadas y donde hay aun signos de vida.- Emanuel Rincón Becerra
