PROGRESO.— Gris fue la jornada del crucero “Carnival Breeze”, pues pocos pasajeros pasaron unas horas en la playa del malecón de la ciudad y el consumo en las palapas y mesas o camastros con sombrillas fue mínimo.
Contra lo que se esperaba, los turistas de barco no entraron a los restaurantes.
Los módulos de masajes, que se instalaron a las 8 a.m., no tuvieron clientela.
Los meseros colocaron mesas y camastros con sombrillas y limpiaron la playa, con la esperanza de captar dólares, pero fue en vano.
Tampoco tuvieron clientela quienes dan paseos en la banana, así que fue un día de pérdida, pues invirtieron en combustible para la lancha.
Procedente de Cozumel, el “Carnival Breeze” arribó ayer martes con 2,015 pasajeros.
Pero en la ciudad apenas se quedó el 10% (unos 200).
La mayoría viajó a las zonas arqueológicas. Tour operadores informaron que los llevaron a Chichén Itzá, les vendieron el descenso de Kukulcán por el equinoccio de otoño y a los pasajeros les pareció un viaje atractivo.
Los prestadores de servicios indicaron que fue un mal día de turismo, llegaron pocos paseantes y pocos pasajeros del crucero se quedaron en el puerto, las ventas fueron bajas.
Pero esperan que mejoren las ventas el fin de semana, si no hay mal tiempo.— G.T.V.
De un vistazo
Altas comisiones
Ayer, meseros dijeron que un motivo de que se queden pocos pasajeros de barco en Progreso es porque guías de turistas exigen elevada comisión en los restaurantes que ofrecen todo incluido, y eso no les parece justo y atractivo a quienes administran los negocios con frente de playa, así que al no haber arreglos, ayer se llevaron a los pasajeros a otros sitios.
