Un niño se convirtió en el primer caso de coronavirus en la isla (Imagen ilustrativa/ EFE)

Desde que nació hace 9 años lucha contra la muerte

VALLADOLID.— Solo un milagro podría salvarle la vida a Jacob Misael Caamal Herrera de nueve años de edad, vecino del centro de la población de Chemax, quien desde que nació padece de una enfermedad crónica renal que lo tiene postrado en su hamaca, por lo que requiere del apoyo de la sociedad para la compra de medicamentos y pañales.

Lucely Caamal Herrera, quien acudió al Palacio Municipal de esta ciudad en busca de apoyo económico, expresó que para ese tipo de enfermedad no hay dinero que alcance, sobre todo cuando son humildes y les cuesta mucho trabajo conseguir dinero.

Reconoció que el alcalde de Chemax, Lucio Balam Herrera, la ha ayudado con el transporte de su hijo a la ciudad de Mérida para que reciba su tratamiento, pero requiere de dinero para la compra de medicamentos y pañales.

Explicó que los médicos le han dicho que su hijo se podría morir a los 10 años y ahora tiene nueve, de modo que están luchando contra la muerte, pero ella tiene fe en Dios de que su pequeño vivirá más tiempo.

A Jacob desde que nació no le funcionaban sus dos riñones por lo que fue operado en su momento, pero en realidad necesita un trasplante de riñón, pero desde hace nueve años que está en la lista de espera y no ha salido donador, de modo que solo esperan un milagro para que salga adelante el pequeño.

El alcalde de Chemax, Lucio Balam Herrera, manifestó que en realidad está apoyando al pequeño y a su familia, pues además del transporte, recientemente les otorgó $1,500 en efectivo para que se compren los medicamentos que se requieren.

Comentó que el padre del pequeño, cuyo nombre no proporcionó es empleado de la Comuna y le ha dicho que en caso de necesitar más apoyo solo es cuestión de acercase a la Comuna e informarlo para que se proceda.

El primer edil ratificó su compromiso con la gente de Chemax, y aseguró que la salud es la parte más importante que apoyará durante su administración, por lo tanto sobre el caso del pequeño, está completamente enterado y ha girado instrucciones a departamento de salud de la Comuna para que estén pendientes de él y que se le apoye en todo lo que necesite, esperando, desde luego que salga adelante.

Lucely Caamal Herrera comentó que debido a su condición humilde no cuenta con un teléfono celular para contactarla, pero a quienes deseen ayudarla solo deben llegar acudir al centro de la población, preguntar por ella y cualquier vecino puede explicar cómo llegar a su casa, en donde estará esperando la ayuda.— Juan Antonio Osorio osorno

 

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