Ángel Emanuel Góngora Gutiérrez acomoda piezas de longaniza en ganchos que cuelgan en su establecimiento

Cada vez más gente viaja por su longaniza y carnes

TEMOZÓN.— Una de las delicias culinarias que identifican a este municipio son sus carnes ahumadas, en especial la longaniza en sus diferentes variedades y que ha sido el punto de partida de negocios familiares.

La elaboración y comercialización de este exquisito embutido data de más de 40 años, superando incluso en su sazón a la longaniza de Valladolid.

Hoy en día no solo hay en mostrador la longaniza especial, sino también la habanera o enchilada, la maya y la longaniza yucateca.

Ángel Emanuel Góngora Gutiérrez, quien se independizó gracias a ese negocio desde hace 10 años, señala que la base de ese embutido exquisito es el “recado”, las especias, ahí está el “secreto”, pero lo más importante: que tiene un 80% de carne y un 20% de grasas.

“El Negrito”, como es mejor conocido, dice que fue hace 25 años cuando comenzó a trabajarlo con su padre hasta que lo aprendió y hoy se ha caracterizado tras sacar al mercado la longaniza habanera, que tiene como ingrediente adicional el chile habanero.

Recalca que hoy en día Temozón ha ido ganando terreno a pesar que Valladolid fue el primero en elaborar y comercializar la longaniza, sin embargo cada vez son más personas que viajan buscando las carnes ahumadas y longanizas que Temozón ofrece.

Agrega que fuera del refrigerador la longaniza puede resistir de 3 a 4 días y refrigerada hasta mes y medio.

Por su parte Yamili Cupul Pech indica que lo que hace única a la longaniza de Temozón es que está compuesta por más carne y el sazón especial que cada uno le da, pero lamentablemente hay quienes abaratan costos agregándole soya.

Dijo que el negocio que comenzaron sus padres tiene 25 años y ha ido evolucionando pues ahora los hijos están aprendiendo para en el futuro poner sus propios establecimientos.

Velia Díaz Mena, quién está a cargo de otro establecimiento de carnes ahumadas y longanizas, indica que cada vez se han ido creando varios tipos de embutido como la yucateca, que está hecha a base de lo ingredientes que se emplea para el relleno negro; o la maya, que incluye ingredientes locales como la chaya, cilantro y otros insumos verdes que le dan un sazón distinto a la tradicional.

Explica que este comestible se puede disfrutar frito o asado acompañado de frijoles, chiltomate y cebollitas, también con huevo o incluso con frijoles charros o potaje.

El costo promedio por paquete de 10 piezas es de 220 pesos.— WENDY UCÁN CHAN

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