Buena afluencia de devotos en el domingo de feria de Tizimín
TIZIMÍN.— Ayer, en el primer domingo de la feria en honor de los Santos Reyes, la afluencia de visitantes que acudieron para venerarlos fue constante, sobre todo después del mediodía.
Asistieron principalmente devotos de los municipios vecinos, quienes primero cumplieron con su promesa y luego fueron a desayunar al mercado municipal, que estuvo lleno por la mañana.
Los vendedores de ruda aprovecharon la presencia de los feligreses y salieron desde temprano en busca del sustento económico.
De igual manera, salieron a trabajar desde temprano los que ofrecen recuerdos con la imagen de Melchor, Gaspar y Baltazar, así como las vendedoras de velas y veladoras, a las que la iglesia les permitió instalarse en el atrio de la parroquia.
En los alrededores del parque principal se observó a las familias descansando en las bancas, en tanto otras compartieron los alimentos que trajeron desde su lugar de origen para no gastar más durante este viaje.
Devoción
En las largas filas que se formaron por la tarde se observó a familias que caracterizaron a sus pequeños de los Santos Reyes.
En cambio, otros llevaron sus sacras imágenes para presentar ante los patronos y para que las bendigan.
Este es el segundo año en el que no se permitió la entrada de los peregrinos a la iglesia. Solo entraron los que participan en las misas.
Las sagradas imágenes fueron colocadas en el atrio, con la reja principal cerrada; desde la acera, los visitantes pueden venerar a los santos patronos.
El presbítero Pedro Echeverría López dijo el pasado 28 de diciembre que aún no es momento para que se propicie la aglomeración en la parroquia porque la pandemia del Covid-19 sigue y que entre todos deben protegerse para prevenir más contagios en la ciudad.
Se espera que los días previos a la Epifanía del Señor y el próximo fin de semana lleguen más devotos.
Se habló de que es posible cancelar los tradicionales festejos en caso de que aumente drásticamente la cifra de enfermos de coronavirus en esta ciudad.
Por su parte, las autoridades municipales regalan pan y café a los antorchistas que llegan a cumplir su promesa y buscan refugio para descansar en los corredores del Palacio Municipal, tal como se realizó en los días dedicados a la Virgen de Guadalupe.— Isauro Chi Díaz
