Misa y procesión en honor de la Madre de Dios
IZAMAL.— Feligreses participaron anteayer sábado en la misa y la procesión de la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en el convento parroquia San Antonio de Padua, el santuario de la Virgen de la Inmaculada Concepción, reina y patrona de la Arquidiócesis de Yucatán.
El párroco, fray Mario Gabriel Moo Chalé, celebró la misa al mediodía en el interior del convento.
Se leyó el Evangelio de San Lucas que dice: “En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño y cuantos los oían quedaban maravillados; María, por su parte, guardaba todas esas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores volvieron a sus campos alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado. Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido”.
Tras la misa, custodios de la Virgen bajaron la imagen del altar y la sacaron para la procesión de los fieles que recorrieron los corredores del atrio del convento.
Paseantes que se encontraban en el atrio tuvieron la oportunidad de ver a la Virgen de Izamal a plena luz del día, y algunas personas expresaron que la imagen estaba realmente hermosa con el vestido blanco con bordados en oro, un manto azul y mantilla blanca.
Fue una tarde en la que más de uno se sorprendió al ver a la imagen pasear por el atrio franciscano.
Otros desde lejos hacían la señal de la cruz o una reverencia a la imagen para expresar su amor, fe y devoción a la Madre de Dios.
Según www.aciprensa.com, la Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primera Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental, su celebración en Roma data del siglo VI y se constata en las pinturas en las catacumbas.— Megamedia
