Habitantes de los puertos y de Umán afrontaron ayer las lluvias y bajas temperaturas que ocasionó la masa de aire frío que desde anteayer lunes reforzó al frente frío 28, el cual desde el sábado pasado se mantiene estacionario sobre el sureste de México y la Península de Yucatán.
Los porteños además soportaron ayer un norte. Al menos ocho ribereños desafiaron al temporal para salir a pescar.
En Progreso, ayer en la madrugada el norte se intensificó con vientos de 50 a 60 km/h en la costa yucateca y rachas de 70 a 80 km/h en mar abierto, informó la Capitanía Regional de Puertos, que cerró los puertos a la navegación mayor y, por ende, se canceló del arribo del crucero “Carnival Breeze”.
En la ciudad de Progreso, desde las 2:30 de la madrugada comenzó a llover, las precipitaciones no fueron intensas, pero sí constantes, lo que trastornó las actividades cotidianas de la gente.
A pesar de los vientos, lluvia y frío, alumnos del Instituto Tecnológico Superior Progreso acudieron a clases presenciales en el inicio del segundo semestre escolar.
En las demás escuelas de la ciudad, solo los profesores asistieron para impartir clases de manera virtual.
Los fuertes vientos ocasionaron que en la calle 46 entre 27 y 29 de la colonia Ismael García, se desplome un poste de concreto de la Comisión Federal de Electricidad dañado.
Personal de la CFE lo retiró y colocó otro nuevo.
La playa del malecón estuvo desierta casi todo el día, solo algunos paseantes estuvieron un rato y se retiraron por la ventisca de arena y el frío.
Rescatan lanchas
Algunos ribereños llegaron apurados a la playa para asegurar sus lanchas a fin de que las olas que azotaban en la costa no las dañen.
Dos grupos de ribereños desafiaron al norte. Entre las fuertes marejadas y vientos, poco antes de las 6 de la mañana zarparon en dos lanchas, cada una con cuatro pescadores y con redes.
Al mando de Iván Acosta y Leopoldo Salas Barredo, los ribereños capearon en alta mar vientos muy fuertes que alcanzaron de 70 a 80 km/h y las olas de dos a cuatro metros de alto.
Poco después de las 8 de la mañana retornaron al playón poniente con regular captura de robalo, corvina, rubia y otras especies de escama, y dijeron que hoy miércoles zarparán de nuevo a pescar, aun haya norte.
En los puertos que van de Telchac a Santa Clara (Dzidzantún), se reportaron ramas caídas, toldos derribados, casas donde se filtró la lluvia y hasta cortes breves de energía eléctrica.
En Telchac, por el norte, el puerto de abrigo está cerrado a la navegación y el malecón, cerrado a la gente.
Desde cerca de la medianoche elementos de Protección Civil y policías municipal recorrieron las calles.
En Santa Clara, “Doña Chuchi”, quien vende desayunos, dijo que su toldo “voló” por los fuertes vientos que azotaron en la madrugada y mañana de ayer martes.
En la carretera de 25 kilómetros que va de Telchac Puerto a Santa Clara se reportaron al menos 17 ramas caídas, que obligaron a varios conductores a detenerse y retirarlas de la vía, para continuar con su camino.
En San Crisanto, Sinanché, al amanecer en los momentos cuando los vientos se calmaban, varios vecinos salieron a asegurar los techos de láminas que el vendaval comenzaba a levantar.
En Umán, los vecinos usaron ayer chamarras, suéteres, sombrillas e impermeables para protegerse de los vientos fríos y de las lluvias, que fueron esporádicas y por momentos, fuertes.
Algunos se protegieron con bolsas de basura para no mojarse mientras realizaban sus compras o diligencias.
Además, reportaron algunas calles encharcadas por las lluvias que caen desde anteayer en la mañana.
También se reportó que el agua entró a algunas casas ubicadas en calles inundadas, debido a que los pozos pluviales están tapados o a que las calles están en malas condiciones.— Gabino Tzec Valle / Miguel Ángel Cárdenas Pech / Carolina Uc Quintal
