VALLADOLID.— Con la entrega del pago federal del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” sale a la luz que algunos beneficiarios dan sus “moches” a los propietarios de las empresas donde realizan su capacitación laboral.
El sábado se comenzó a repartir el apoyo de 5,258 pesos que los jóvenes inscritos reciben cada mes.
Algunos beneficiarios prácticamente durmieron en la entrada de un banco de esta ciudad para ser los primeros en tramitar sus tarjetas y poder retirar el dinero de un cajero automático.
Los jóvenes, de 18 a 29 años, llegaron de comisarías y municipios de la región.
Algunos de ellos comenzaron su capacitación laboral en enero en tiendas departamentales, cultivos de hortalizas, talleres mecánicos, establecimientos de artesanías, entre otros.
¿Qué labor realizan los Jóvenes Construyendo el Futuro?
De acuerdo con el programa, los jóvenes deben cumplir cierto horario todos los días, pero algunos admiten que incumplen con las horas o ni acuden al negocio.
En cambio, hay jóvenes que van para aprender y tener en un futuro su propio negocio. Tal es el caso de Gregoria May Nahuat, de Chichimilá, quien está aprendiendo a urdir hamacas y tiene supervisión semanal del personal del programa. Agregó que el apoyo le sirve para comprar hilos para hamaca y cosas personales.
Requisitos para recibir la capacitación de Jóvenes Construyendo el Futuro
Según la publicidad oficial, el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” relaciona a personas entre 18 y 29 años de edad, que no estudian y no trabajan, con empresas, talleres, instituciones o negocios donde desarrollan o fortalecen hábitos laborales y competencias técnicas para incrementar sus posibilidades de empleabilidad a futuro.
Durante la capacitación, hasta por un año, los jóvenes reciben un apoyo mensual de $5,258.13 y un seguro médico contra enfermedades, maternidad y riesgos de trabajo.
La información gubernamental señala, a manera de justificación, que en la encuesta mundial realizada por la Organización Internacional del Trabajo y varios asociados de la Iniciativa Global sobre Empleo Decente para los Jóvenes, se pone de manifiesto que más de uno de cada seis jóvenes encuestados ha dejado de trabajar desde que surgió la crisis del Covid. Además, el 10 por ciento de los jóvenes alumnos prevé que no podrán terminar sus estudios.
La OIT aboga por que se adopten medidas para evitar que los jóvenes padezcan por esa causa.
