VALLADOLID.— El trabajo de algunos artesanos de esta ciudad es reconocido en otros estados de México, al grado que envían pedidos a otras partes de la República a través del sistema de paquetería y los clientes puedan comercializarlo o quedarse con los objetos que se les manda.

En esta ciudad funciona una curtiduría, propiedad de Jesús Chávez Herrera, ubicada en la calle 50 entre 29 y 31 en la colonia San Carlos, en donde se lleva al cabo todo el proceso para curtir la piel de bovino, que luego es vendida a los artesanos locales que se encargan de elaborar sandalias, chanclas, cinturones, carteras, bolsos, entre otros productos.

Esta misma curtiduría también fabrica chanclas, cuyo producto le solicitan vendedores de artesanías de varios puntos del corredor de la Rivera Maya, pero también manda piel curtida a varios estados como Campeche y Tabasco.

Esto significa que los productos artesanales que se elaboran en esta ciudad son reconocidos en otras partes, incluso del centro y norte del país, ya que a algunas personas que visitaron la Sultana del Oriente les gustaron algunos de los productos, pero debido a que no lo pueden llevar piden que se los envíen a sus lugares de origen.

El artesano Alfredo Pool Poot, quien ofrece sus productos en uno de los locales que está en el estacionamiento público de esta ciudad, manifestó que un cliente de Monterrey, Nuevo León, le pidió elaborar una máscara maya con madera de cedro y ofreció pagar $2,500 más gastos de envío si se lo mandan a sus lugar de origen.

Pool Poot manifestó que su cliente le depositó el precio del producto y hace unos días envió la máscara.

Incluso mandó otra más pequeña, es decir fueron dos que le redituaron buenas ganancias.

Del mismo modo, otro de sus compañeros artesanos está enviando de manera frecuente máscaras y otro tipo de objetos a un cliente de Mazatlán, Sinaloa, quien lo venda en su tienda de artesanías.— J.A.O.O.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán