VALLADOLID.— Restauranteros de esta ciudad se quejan de acoso de inspectores de salud del gobierno estatal, que buscan multarlos a como dé lugar y clausurarlos si no pagan sanciones.
Los manifestantes, quienes temen represalias en caso de que sean identificados, no atinan a decir cuál es la razón de la persecución oficial, y no se explican las razones de por qué no se aplican las mismas revisiones y sanciones a los vendedores ambulantes de alimentos que abundan en la ciudad y cada vez son muchos más, debido a los permisos que otorgan las autoridades municipales.
Según dicen, los inspectores llegan al negocio, revisan que la documentación esté en orden, luego que todo está normal siguen buscando, incluso verifican la calidad del agua que llega al interior de los tinacos, de tal modo que si no tiene el cloro adecuado, ya es motivo de clausura, o si tienen copia pero no original de algún documento proceden igual, el propósito de todo es que paguen sanciones.
Acusan persecución oficial
Los inspectores de salud, algunos de los cuales vienen de Mérida, con el apoyo de los locales visitan algunos establecimientos, cuya relación ya la tienen en una lista que ellos mismos traen con el objeto de clausurarlos.
De acuerdo con los datos obtenidos, los inspectores llegan al negocio, revisan que la documentación esté en orden, luego que todo está normal, siguen buscando, incluso verifican la calidad del agua que llega al interior de los tinacos, de tal modo que si no tiene el cloro adecuado, ya es motivo de clausura, o si tiene copia y no original de algún documento proceden de la misma manera, el propósito de todo es que paguen sanciones.
¿De cuánto es la multa a restauranteros?
Las multas se pagan en la ciudad de Mérida y van desde $25,000 a $80,000, según sea la gravedad de la falta que cometen los propietarios de los restaurantes.
En el caso de los vendedores de tacos y tortas en las calles de la ciudad, son negocios que todos los días lucen llenos de gente y que pueden tener una utilidad, no menos de $2,000 por día, sobre todo los que se ubican en el centro o en calles principales, lo que quiere decir que pueden ganar más de $60,000 al mes y nadie los toca.
Algunos de los afectados comentaron que se debe aplicar las mismas verificaciones, y en caso de alguna anomalía las mismas sanciones, ya que son alimentos lo que venden, de modo que no puede haber dos pesas y dos medidas.
Plática sobre el manejo de alimentos
Por cierto la noche del jueves se llevó al cabo en un salón de la casa de la Cultura una plática sobre el manejo de alimentos, impartido por el coordinador contra Riesgos sanitarios de la Secretaría de Salud, Elías Cuevas, a la que asistieron varios restauranteros y vendedores de alimentos en general.
En la reunión se les habló de la importancia de cumplir con todas las normas de salud, a fin de que no sean objeto de sanciones en cuanto se les realicen las inspecciones por la SSY, además sus instalaciones deben estar adecuadas y de acuerdo al giro que maneja cada uno de los participantes.
