VALLADOLID.— Decenas de jóvenes desesperados por pasar una noche de discoteca, luego de dos años de pandemia se quedaron en la puerta, luego de entrar el número de personas permitido al negocio, lo cual llamó la atención de las autoridades municipales y de salud que pensaron que habría un sobrecupo en el interior, en la apertura de un antro de la calle 39 entre 38 y 40 en pleno centro de la ciudad.
Como se sabe, desde hace dos años que se cerraron los negocios de diversión, mismos que han sido abiertos de manera gradual para la recuperación de la economía, por lo que la conocida discoteca abrió sus puertas el pasado fin de semana.
La presencia de los jóvenes, en su mayoría universitarios que también ya regresaron a las aulas de manera presencial, desesperados acudieron al negocio, pero un gran número ya no pudo entrar y se quedó en la puerta haciendo fila en espera que se los permitan.
Autoridades, alertados por presunto sobrecupo
La presencia de numerosos jóvenes en la puerta llamó la atención de las autoridades municipales y de Salud que pensaron que el negocio incurría en sobrecupo.
Sin embargo, al acudir a realizar una verificación constaron que el propietario solo había permitido el acceso al 75% de su capacidad.
De la misma manera inspectores de salud, realizaron una verificación, pero también constataron que todo estaba en orden y que no había sobrecupo, por lo que se les dijo a los jóvenes que se quedaron en la puerta que ya no había lugar y se les sugirió retirarse, o esperar a que cuando salieran algunos irían entrando en igual número.
El hecho fue subido a las redes sociales con algunas críticas en el sentido que los jóvenes no han entendido que la pandemia no se ha terminado y que esos puntos pueden ser sitios de contagio y que pueda repuntar de nuevo el Covid-19 en esta ciudad, lo que sería lamentable.
