PROGRESO. –Un Viernes Santo playero que no se veía en años reunió a unos 50,000 paseantes, que desde temprano invadieron las playas de esta ciudad. A los puertos de Chicxulub, Chelém y Chuburná arribaron numerosos autobuses, taxis colectivos y vehículos particulares. 

La mayor concentración de los visitantes estuvo en el malecón tradicional, donde a las tres de la tarde, de acuerdo con prestadores de servicios, había unos 20,000 paseantes, a esa hora continuaba el arribo de personas, unos se iban y otros llegaban. 

“En Viernes Santo siempre llegan muchos visitantes, es el día en que las playas se llenan, el malecón está a reventar, por la noche van a llegar más paseantes, así estuvo el jueves por la noche con mucha gente”, comentó el mesero Evaristo Santos. 

Ambiente en el malecón de Progreso en este Viernes Santo

En el malecón hubo de todo, desde batucadas, cantantes, vendedores de diversos productos, paseantes que llegaron de numerosos poblados de Yucatán y Campeche, así como de ciudades del interior del país, como de Monterrey, Guadalajara, Querétaro, entre otros. 

Todos los espacios de la playa del malecón fueron ocupados: las 200 palapas y 100 sombrillas. Las familias colocaron casas de campaña, mientras que otros improvisaron sombras con telas y toallas. 

El mariachi Alfa y Omega alegró el día a los visitantes, quienes pidieron varias canciones rancheras. 

Los hermanos Jesús y Diego Gamboa Peniche, quienes llegaron con sus papás a la playa del malecón para pasar el día, se tomaron fotos para llevárselas de recuerdo.

“Hay un mar de gente, lo que no se vio en la Semana Santa de 2020 y 2021, en esta ocasión, vemos que los visitantes llegan en oleadas, en grupos familiares”, comentó la paseante Herminia López, vecina de la colonia Alemán. 

Los paseantes disfrutaron de buen clima, mar medio picado, mucho calor, más playa por la vaciante que se registró por la tarde y menos sargazo. 

En los puertos de Chelem y Chuburná, las playas fueron invadidas desde las 7 de la mañana, llegaron numerosos vehículos. Las pescaderías y restaurantes tuvieron mucha clientela.