VALLADOLID.— El aparatoso accidente que sufrió anteayer una jovencita de Ticimul, comisaría de Chankom, deja al descubierto la realidad que viven cientos de jóvenes de comunidades marginadas y que luchan por educarse y forjarse un mejor futuro y el de sus familias.
Al no haber medios de transporte y no tener recursos para comprar algún vehículo con el cual viajar a poblaciones a estudiar la educación media superior y superior, los jóvenes de uno u otro sexo se ven obligados a usar lo que esté a su alcance.
En el caso del accidente que sufrió Ivón A.N.B., ocurrió en una camioneta que es puesto a disposición de los jóvenes estudiantes por las autoridades municipales.
Ticimul, se ha caracterizado porque a pesar de ser una población pequeña, varios estudiantes han destacado, incluso a nivel estatal en concursos de matemáticas, y que ahora se presume que son profesionistas, incluso en tan solo una familia hace unos 15 años tres de sus miembros destacaron.
Varios de los estudiantes se transportan según sea su situación económica, pues algunos lo hacen en moto, otros en bicicleta, pero los que menos tienen son llevados en camionetas que proporciona el ayuntamiento en turno.
Sin embargo los vehículos en los que son transportados no son los adecuados, ya que se utilizan camionetas que proveen las autoridades, en las que corren constantes riesgos de sufrir algún accidente, como el ocurrido el miércoles cuando Ivón se cayó del auto en movimiento.
En riesgo por la superación
La comunidad tiene varias comisarías, entre ellas Xcalakdzonot, Xanlá, Ticimul, entre otros, de donde muchos estudiantes salen de sus casas para dirigirse a la cabecera, donde funciona un tele bachillerato y una telesecundaria, en donde estudian.
Varios de los estudiantes se transportan según sea su situación económica, pues algunos lo hacen en moto, otros en bicicleta, y los que menos tienen son llevados en camionetas que proporciona el ayuntamiento en turno.
Sin embargo los vehículos en los que son transportados no son los adecuados, ya que se utilizan camionetas en las que corren constantes riesgos de sufrir algún accidente, como el ocurrido el miércoles.
Hechos similares ocurren en otros municipios como en Chemax, donde muchos jóvenes que viven en comisarías retiradas a la cabecera se ven en la necesidad de utilizar todo tipo de transporte para llegar a sus respectivas escuelas secundarias y de preparatoria.
En varios municipios, el ayuntamiento en turno se encarga de proporcionar transporte como una manera de apoyar, pero los vehículos que se usan no siempre son los adecuados, y los estudiantes, con tal de llegar a su escuela, no les queda más remedio que aceptar el transporte disponible.
