PROGRESO.— Como cada año, la fiebre de la pulpeada propicia arribazón de pescadores de comunidades de la Península de Yucatán, incluso de ciudades alejadas.
A los puertos yucatecos llegaron los pulperos foráneos animados y esperanzados de obtener dinero durante los cuatro meses de la temporada de pesca de pulpo, que se iniciará el lunes 1 de agosto y concluirá el 15 de diciembre próximo.
Los anticipos para viajar en un barco pulpero son de $10,000 a $15,000, que es lo que más atrae a los pulperos, en su mayoría eventuales.
La invasión de pescadores se inició a mediados de este julio y se incrementó en esta semana.
La presencia de foráneos genera problemas porque se reúnen en los muelles pesqueros y puertos de abrigo en busca de trabajar —en los barcos de la flota mayor—, la playa y Capitanía Regional de Puertos a donde acuden a tramitar la Libreta de Mar.
La mayoría de los pescadores foráneos llega para trabajar en los barcos de la flota mayor, pues en la temporada de pesca de mero cada embarcación lleva cuatro o cinco tripulantes, pero para la pulpeada la tripulación se cuadruplica e incluso se quintuplica, pues viajan hasta 20 pescadores.
Así que en las 450 embarcaciones pulperas con base en Yucalpetén viajarán unos 9,000 pescadores.
Según el padrón pesquero que se elabora con las actuales Libretas de Mar, llegaron pescadores de Oaxaca, de la zona del Istmo de Tehuantepec, Ciudad de México, Chiapas, Tamaulipas y hasta de Durango, entidad que por carretera se ubica a 2,238.5 km o 27 horas de viaje de este puerto.
Un vecino de Durango figura como patrón de barco.
Los pescadores foráneos más numerosos son de puertos de Veracruz, principalmente de Alvarado.
El 30% de la tripulación de las embarcaciones llegó de Tabasco y Campeche.
Otro 30% de los pulperos son de comunidades de Yucatán y el 40% restante son ribereños de este puerto que para la pulpeada se embarcan en la flota mayor o progreseños que son albañiles o tienen otro trabajo luego de la temporada de pulpo.
Según fuentes de la Capitanía Regional de Puertos, un problema que trae consigo que personas de pueblos yucatecos y meridanos trabajen en los barcos pulperos es que la mayoría de ellas no sabe nadar y en el primer viaje se marean, eso es riesgoso, pero se les expide la Libreta de Mar porque presentan su certificado médico y el comprobante de que tomaron el curso de supervivencia en el mar.—
