PROGRESO.— La Policía Municipal de Progreso (que dirige Omar de la Cruz Herrera Cocom) es una asquerosidad, con su constante asedio, detención de personas y retiro de placas a vehículos de paseantes que llegan al puerto para pasar el día, denunció ayer públicamente el hotelero Pedro Zacarías Ortiz.

“Lo único que hacen es ahuyentar al turismo”, indicó el empresario.

“Promueven a Progreso, piden a meridanos, yucatecos y turistas nacionales que visiten el puerto, pero cuando llegan los visitantes se encuentran con que no hay espacios para estacionar cerca de la playa. Las calles están controladas por los ‘viene-viene’, que son un grupo numeroso que dispone de los cajones de estacionamiento”, añadió.

“Pero lo peor de todo es la Policía Municipal de Progreso, es un asco”, recalcó.

Un ”azote” para el turismo en Progreso

La corporación policiaca del puerto, afirmó el denunciante, se ha convertido en el azote del turismo.

“Parece que tienen la consigna de atentar contra todo y contra todos para aplicar multas. Una de esas estrategias es quitar las placas de los vehículos de los visitantes que, ante la falta de espacios en las calles cercanas al malecón, estacionan en lugares supuestamente prohibidos”, relató.

Denunció que él es víctima del azote de la Policía Municipal progreseña, pues apenas estaciona a las puertas de su hotel, que se ubica en la calle 78 con 21, a unos 50 metros del malecón, enseguida llegan policías y lo obligan a retirar su auto con la amenaza de multarlo y quitarle las placas.

“Todos los días se sufre a manos de los agentes. Lo sufren los restauranteros y hoteleros, paseantes y comerciantes, todos son afectados por los policías municipales que se empeñan en que los visitantes se lleven una mala impresión de la ciudad”, sostuvo el hotelero porteño.

“Además, todos los espacios de las calles del centro y la zona turística de la ciudad están controlados por los ‘viene-viene’. Son los que mandan en las arterias, ellos las controlan. Son una mafia tolerada por la misma Policía Municipal”, subrayó.

De poco sirve, dijo Zacarías Ortiz, que el Ayuntamiento promueva al puerto, que se gasten millones de pesos en transformar y mejorar la zona turística y dejar atractivo el malecón, si los policías municipales se encargan de dar una mala impresión.