PROGRESO.— Ataviada con un traje azul, María Isabel Herrera López asistió a la misa de acción de gracias por cumplir 100 años de vida.
La acompañaron su hermana Guadalupe, de 96 años de edad; así como sus hijos, otros familiares y amigos.
El vicario parroquial, Fernando Jesús Pan Aranda, celebró la misa anteanoche martes, a las 7, en la parroquia La Purísima Concepción y San José, en el centro de esta ciudad.
Al nombrar a la centenaria progreseña, el sacerdote pidió que la aplaudan, lo que hicieron de pie los feligreses presentes en la ceremonia.
María Isabel nació el 18 de octubre de 1922 y ha vivido toda su vida en la casa familiar de la calle 27 entre 52 y 54 de la colonia Ismael García, en el oriente de esta ciudad.
Fue festejada el domingo 16, después del mediodía, en un restaurante del malecón de este puerto.
Anteayer martes, día de su cumpleaños, asistió a misa para dar gracias a Dios por haber llegado al siglo de vida sin problemas de salud, con lucidez mental, con los achaques de la edad.
La centenaria fue catequista en La Purísima Concepción y San José. Antes de casarse con Rodolfo Zapata Maldonado, trabajó como maestra rural.
Anteanoche llegó a la iglesia acompañada de sus familiares; vistió un traje y sombrero, ambos azules.
“Llegó la reina Isabel”, exclamaron varios feligreses cuando la vieron entrar a la iglesia, donde ya estaban su hermana Guadalupe, así como sus hijos, sobrinos, nietos, otros familiares y amistades de la colonia.
La centenaria progreseña comulgó y, luego de la misa, el padre Pan Aranda se acercó a ella y le dio la bendición.— Gabino Tzec Valle
