PROGRESO.— Los funerales ya cambiaron en el cementerio general de este puerto, pues ahora la mayoría de los familiares opta por la incineración.

Se calcula que el 70% de los fallecidos es cremado y el restante 30% es inhumado.

Al respecto, Armando Reyes Maldonado, director de Cementerios y Funerarias del Ayuntamiento, afirmó que la otrora arraigada costumbre de las familias del puerto de inhumar a sus seres queridos fallecidos ya cambió, pues muchos optan por la incineración de su ser querido y luego depositan las cenizas en las criptas o se las llevan a sus casas.

Dijo que de cada 10 fallecidos, siete son incinerados y solo tres son sepultados en el cementerio general de este puerto.

En el caso de la incineración, el difunto es velado durante unas horas en una funeraria y de ahí se le lleva al incinerador, luego se entregan las cenizas a los deudos, señaló.

Subrayó que las inhumaciones ya disminuyeron mucho en la ciudad, ya que de diez fallecidos solo tres son sepultados en el cementerio general luego del velorio.

En el camposanto municipal de este puerto hay muchas tumbas en abandono y hay planes para expropiarlas para tener más espacios.

El cementerio municipal de esta ciudad no tiene incinerador, pero hay uno en el cementerio particular en la comisaría de Paraíso, ubicada a un lado de la carretera federal Progreso-Mérida.

Se averiguó que en las comisarías se mantiene la costumbre del velorio y la inhumación en los cementerios.

Anteayer, el Ayuntamiento informó que los camposantos municipales reciben mantenimiento debido a los próximos días de difuntos.— Gabino Tzec Valle

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