VALLADOLID.— Ayer sábado poco antes del mediodía se reportó el hallazgo de una persona sin vida en el interior de una vivienda, ubicada en la calle 27 entre 18 y 20 del fraccionamiento San Isidro II.

 

En un principio se pensó que se trataba de un homicidio, pero luego se aclaró que se trató de una muerte patológica de un hombre de 45 años de edad, pues al parecer sufrió un infarto.

Según los datos obtenidos, ayer sábado por la mañana unos compañeros del ahora fallecido pasaron a buscarlo para ir a trabajar en una obra, en donde el ahora difunto laboraba como operador de una maquinaria pesada, pero no les respondió a sus compañeros en los llamados que le hicieron, por lo que se fueron a trabajar.

Más tarde se dieron cuenta que el ahora difunto no acudió al centro de trabajo, por lo que regresaron a su casa a ver lo que pasaba, y al mirar por una ventana abierta se dieron cuenta que se encontraba tirado en el piso, por lo que dieron aviso de inmediato a su patrón y luego a las autoridades.