TELCHAC PUERTO.- Con más de 35 años de ocupar un espacio para la venta de pescado frito, ahora comerciantes de Yucatán están a punto de perderlo tras ultimátum de la Secretaría de la Marina (Semar) para retirarse.

El sitio lo desean para construir una base militar según denunciaron los expendedores de alimentos.

Los inconformes explicaron que desde septiembre pasado les giraron uno oficios para solicitarlos que se retiren de ese espacio, ubicado a un costado del edificio de la Capitanía de Puerto en el centro de la comunidad.

Recordaron que son siete locales que desde hace 35 años funcionan en el lugar vendiendo pescado frito y otros mariscos a los visitantes, sobre todo en los días de temporada vacacional.

Aseveraron que dan empleo directo e indirecto a más de 100 personas, entre meseros y proveedores directos de mariscos de las cooperativas pesqueras locales, proveedores de refrescos y verduras.

“Es una cadena de ingresos para todo el puerto, todos se benefician, a los hombres de mar se les adquiere el pescado directo, si ningún intermediario para que obtengan más ganancias y precio justo, son de los beneficios que se generan”

Señalaron que estos negocios son parte de la economía del puerto, pero más que la economía es un icono del puerto, una tradición de usos y costumbres de los visitantes que acuden a Telchac Puerto llegando al lugar a consumir sus alimentos.

Indicaron que ahora los quieren desalojar, pero no les ofrecen otras opciones como reubicarlos a otro espacio para continuar trabajando para los ingresos familiares.

La Secretaría de Marina Armada de México giraron sendos oficios al alcalde Alfredo Marrufo Díaz para que reubique a los expendedores de alimentos, que según ellos se instalaron de forma irregular en el costado poniente del edificio de la Capitanía de Puerto.

La Semar aseguró que desean el desalojo de los vendedores del edificio para remodelarlo y llevar a cabo la ampliación de las oficinas para brindar un trato digno a la comunidad marítima y portuaria en gestiones y trámites.

Incluso, le piden al alcalde que construya una barda perimetral que delimite la zona federal marítima.

Los afectados piden que los tomen en cuenta y no los desaparezcan de la noche a la mañana solo con un documento, sin presentarles alguna propuesta que les permita continuar con la actividad que parte de la fuente de la economía familiar.