IZAMAL.— La imagen de la Virgen de Guadalupe estuvo ayer en el altar del convento, santuario de la Virgen de la Inmaculada Concepción, para recibir a los antorchistas.

Algunos grupos de antorchistas guadalupanos dijeron que pasaron la noche del domingo en el estacionamiento del convento. Ayer desayunaron en el mercado y luego reanudaron su peregrinación a su comunidad,

Otros grupos ingresaron ayer en la mañana al convento para venerar a la Virgen de Guadalupe, luego desayunaron en el mercado y continuaron su recorrido.

“De lejos o de cerca, creo que todos hacemos nuestra promesa con devoción; el amor a la Virgen de Guadalupe es grande porque, durante la pandemia, mi familia estuvo sana, no hubo contagios, y eso es para agradecer; para quienes perdieron a algún familiar igual pedimos por ellos, que les dé fortaleza”, expresó el peregrino Juan Manuel Noh.

Un integrante de un grupo de antorchistas de Hunucmá, a su vez, dijo que “somos muchos peregrinos que salimos días previos a la festividad de la Virgen de Guadalupe, en ocasiones pasamos lluvia, frío, pero esta vez hemos tenido un poco más de suerte: casi no ha llovido y frío (hay) muy poco, el clima es un tanto agradable.

“Eso nos ha ayudado un poco, pero no está de más decir que es cansado pedalear”, admitió.

En las primeras horas de la tarde de ayer, las sirenas de los vehículos de los peregrinos se dejaron de escuchar, y se dejó de ver a los antorchistas en Izamal.

Durante su estancia en este Pueblo Mágico, algunos peregrinos compraron imágenes religiosas, otros adquirieron recuerdos de su visita a Izamal y aprovecharon para visitar las zonas arqueológicas.— Megamedia

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