VALLADOLID.— Sin que el Ayuntamiento lleve al cabo alguna actividad, ayer martes 13 se conmemoró los 199 años de haberse nombrado a Valladolid como ciudad, incluso que se recuerde, los ayuntamientos que han pasado no le habían dado la importancia debida, y solo hacían que se conmemoraba la fundación.

Leonel Escalante Aguilar, cronista de la ciudad lo recordó compartiendo la crónica del hecho, en donde dijo que la villa de Valladolid fue fundada por Francisco de Montejo en mayo de 1543 en el insalubre paraje de Choac a cerca de las costas de El Cuyo, en el municipio de Tizimín y que luego fueron trasladadas a lo que ahora es la ciudad.

Recordó que fue hace 199 años en que el Augusto Congreso constitucional de Yucatán la elevara al rango de ciudad el 13 de diciembre de 1823. Según el siguiente decreto, el Congreso Constituyente del Estado en consideración a la antigua fundación de la villa y del progreso de su agricultura, industria y numerosa población, decreta que a la villa de Valladolid se le conceda el título de ciudad.

El gobierno expedirá el título y designará la divisa o escudo correspondiente y se pide comunicarse al poder ejecutivo, pero pocos saben que esa sería la segunda ocasión en que daban un nombramiento de ese tipo a la ciudad, ya que según establecen antiguos archivos, el 9 de marzo de 1814 se realizó la petición del ex diputado por la provincia de Yucatán Ángel Alonso Partiga, quien con su representación expuso los méritos de la ciudad de Campeche, de la villa de Valladolid y del pueblo de Izamal.

En ese entonces solicitó para la primera el título de “muy noble y muy leal”, para la segunda el título de ciudad y para el tercero de villa, mismas que fueron avaladas por el fiscal de la secretaría del Perú el 24 de octubre de 1814 y finalmente el congreso el 22 de enero de 1815 accedió a lo solicitado expidiéndose con fecha de 10 de marzo de 1815 una real cédula por el rey Fernando VII dirigida al gobernador de la provincia de Yucatán y en la cual entre otras cosa; se concedía a la villa deValladolid el título de ciudad.

El cronista explica que sin duda los acontecimientos de la época, la abdicación de Fernando VII y su reinstalación al trono, la crisis de la corona española, la guerra de Independencia de México, el enfrentamiento de liberales y absolutistas de Yucatán entre otras causas hicieron que el decreto jamás llegara a Yucatán y nunca fuera del conocimiento de los vallisoletanos.

Escalante Aguilar dijo que en el Pueblo Mágico no debe pasar inadvertida esta importante efeméride digna de celebrarse, cuando menos con una sesión de cabildo donde se rememore estos 199 años de haber dejado de ser villa y haberse convertido en una populosa que ahora es.— Juan Antonio Osorio Osorno

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