PROGRESO.— Transportistas consultados expresaron que lo único que está claro para ellos es que el viaducto que se construirá encima de la calle 82 de este puerto es que será de cuota.
Por ello anticiparon que los precios del servicio de transporte de carga subirán y quienes pagarán el incremento serán los clientes.
Las tarifas aumentarán dependiendo de las tarifas o peajes del puente, dijeron.
Además, los transportistas que tienen sus estacionamientos dentro de la ciudad o cerca del libramiento a Chicxulub Puerto no saben cómo le harán para subir al puente para ir a la terminal remota.
Ahora transitan en las calles 86 y 25 para ir al puerto de altura.
Lo más probable, consideraron, es que los saquen de la zona urbana y tengan que adquirir terrenos afuera del puerto para sus camiones.
Los transportistas consultados dijeron que los camiones de carga transitarán donde la autoridad lo indique.
Hasta ahora, la opción que presentan es el viaducto elevado, que el Incay proyecta que entre en servicio el 1 de julio de 2024.
A diferencia de los transportistas que aceptan un puente en la calle 82, los vecinos de esa céntrica vía que se oponen a la obra formaron un comité de defensa de sus derechos afectados.
Fernando Santana Góngora es el presidente del comité de vecinos que recurrirán a los recursos legales y también políticos.
Primero constituirán legalmente el comité ante notario público y, luego, se reunirán con legisladores.
Ya enviaron oficios para solicitar sendas audiencias al legislador estatal Érik Rihani González, del PAN; el diputado federal Mario Peraza Ramírez, del PVEM, y al senador Jorge Carlos Ramírez Marín, del PRI, a fin de exponerles la postura de las familias de las calles 82, 84 y 86 del puerto.
Según el Incay, el viaducto elevado tendría una inversión privada de 1,500 millones de pesos, será de cuota y exclusivo para los camiones de carga y autobuses.— G.T.V.
