TIZIMÍN.— Una de las dificultades con las que se enfrentan los palqueros es la escasez de madera para levantar el coso artesanal.
Algunos de ellos consiguieron el material de manera anticipada e, incluso, ya construyen su palco.
En cambio, hay otros que siguen buscando un terreno para cortar la madera porque alegan que no es tan fácil conseguirlo debido a que casi no queda monte alto como antiguamente.
Los palqueros atribuyen la falta de madera a que los grandes ganaderos y las industrias que han llegado a la zona deforestan con la mecanización de tierras.
Miguel Ángel Chimal Salas, quien es palquero desde hace 42 años, explicó que lo más difícil es buscar la madera porque se requieren “parales” de 7 metros de altura, que son las maderas principales que sostienen todo el tablado donde se realizan las corridas de toros.
Para ello, precisó que deben buscarlos en monte alto, en zonas que son consideradas vírgenes.
Pero ya casi no hay y les cobran caro la renta del terreno donde pueden conseguir el material.
En su caso, dijo que tuvo que pagar 800 pesos la renta de un terreno para cortar la madera que usará, sin tomar en cuenta la contratación del personal de la construcción de su palco, pues él ya no puede trabajar debido a su avanzada edad.
Por su parte, Benjamín Pérez Tamayo, quien construye palcos desde hace 16 años, indicó que en cada feria lo contratan y su equipo y él realizan de cuatro a cinco tablados.
Por cada palco cobra alrededor de 8,500 pesos y termina su trabajo antes que se inicie la fiesta, resaltó Pérez Tamayo.
Lamentó que algunos palqueros no tienen lista la madera debido a la escasez, lo que demora la construcción del coso artesanal.
Por otra parte, desde ayer se subastan los espacios alrededor de la placita de toros, donde se pondrán los puestos de venta de carne de borrego asado.— Wendy Ucán Chan
