TIZIMÍN.— La pandemia por el Covid-19 obligó a un amplio sector de ovinocultores a abandonar la actividad y los que persistieron, ahora palpan los beneficios al alcanzar el kilogramo del animal en pie de hasta 65 pesos en los machos y 52 pesos en las hembras.
Gustavo Quintal Tapia, presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada en Ovinos de Tizimín Yucatán (Agleoty) no descartó que en los próximos días pueda cotizarse el kilogramo en incluso 70 pesos, cuando el año pasado apenas se vendió en 50 y 55 pesos por kilo.
Otra forma de comercializar la carne de borrego es ya marinada, lo que se oferta en las redes sociales con precios que van desde los 140 a 160 el kilo, y hay que señalar que también se ha notado un incremento de 10 pesos por kilogramo, pues hasta la semana pasada lo más económico era de 130 pesos. Además de que muchos abandonaron la actividad, es evidente que en la actualidad existe mayor cultura en el consumo de esta carne, lo que genera una mayor demanda y por lo consiguiente mejores precios en beneficio de quienes se dedican a la ovinocultura.
En la región incluso se popularizó el lema de “si vas a la feria de Tizimín y no comiste carnero asado en los tablados, es que no fuiste a la feria”, es decir, que existe una costumbre arraigada de consumir la carne, sobre todo en esta temporada cuando el olor a asado y el humo invaden los alrededores del coso taurino.
Quintal Tapia, adelantó que la agrupación que representa ya se prepara para participar en la expoferia donde expondrán y venderán ejemplares de registro que permita a los pequeños productores mejorar sus razas. Incluso adelantó que la novedad será la presentación de dos nuevas razas que ya se crían en los ranchos de esta ciudad, la de texcel y belifolk, la primera es de origen inglesa que se adapta perfectamente al clima de esta región, la segunda fue creada en el norte del país y ya tiene presencia en esta región.
Pretenden que estas dos razas entren a la pista para calificación donde los criadores expondrán las bondades de cada uno en busca de ir posicionándose en el sector productivo y que también sean reconocidos dentro del programa ganadero de mejoramiento genético.— ISAURO CHI DÍAZ
