SUCILÁ.- Un infarto agudo al miocardio le quitó la vida a José Luis Aranda Herrera, de 67 años, cuando estaba en un vehículo en el estacionamiento de la gasolinera de Sucilá, a donde llegó con Yosely Llanos Castillo, de 22 años, a quien llevaba a Mérida.
Los hechos ocurrieron en la noche del domingo, cuando salieron de Panabá rumbo a Mérida, pero en el trayecto Aranda Herrera le dijo a Yosely Llanos que se sentía mal y no podía seguir manejando.
Entonces la joven tomó el volante y continuaron el viaje hasta que llegaron a la gasolinera de Sucilá, como a las 8 de la noche.
Confirman la muerte del hombre en la gasolinera en Sucilá
La joven estacionó el vehículo y notó que el sexagenario estaba inconsciente, de modo que pidió ayuda a la policía municipal.

Al poco rato llegaron policías municipales y pidieron la ambulancia de la SSP, cuyos paramédicos revisaron a Aranda Herrera y confirmaron que ya no tenía signos vitales.
Los agentes acordonan el área y dieron parte a la policía estatal y a la Fiscalía General del Estado.
El sexagenario murió cuando hacía “un flete” a Mérida
También llegó al lugar Ana Luisa Aranda Sánchez, de 26 años de edad, quien informó a los agentes que José Luis es su padre, que padecía de hipertensión y diabetes y estaba realizando “un flete” a Mérida.
El médico forense certificó el deceso como infarto agudo al miocardio, de modo que se permitió a los familiares realizar los trámites correspondientes y les entregaron el vehículo.
Con información de Isauro Chi Díaz
