El Ejido de Chablekal todavía no recibe el saldo de la indemnización de 53 hectáreas que cedió al Instituto Nacional de Antropología e Historia en la zona arqueológica de Dzibilchaltún, informó Manuel Abán Can, presidente del Comité de Seguimiento del Convenio de Ocupación que firmaron el núcleo ejidal, Fonatur y el INAH.
Según recordó, el INAH realizó un primer y único pago de adelanto de indemnización el 11 de julio de 2022 por $30 millones, dinero que el Ejido de Chablekal repartió entre sus socios.
Falta la liquidación de $97 millones para completar los $127 millones que pagará el INAH por las 53 hectáreas de terreno que transfirió a la Federación para que esa superficie sea propiedad de la nación.
Abán Can no culpó al INAH ni aquella se niega a pagar el saldo por las tierras que le cedió el Ejido de Chablekal, sino todo este atraso es por los dos juicios agrarios que promovieron los ejidatarios inconformes con esta operación, Ubaldo Coot Azueta y José Saúl Chi Dzul, mismos que no resuelve el Tribunal Unitario Agrario número 34.
Además, hay amparos pendientes que también promovieron otros ejidatarios, siempre del grupo de los inconformes, y un amparo que promovió el gobierno federal contra una sentencia del Tribunal Superior Agrario de Ciudad de México que favoreció al Ejido de Chablekal. El gobierno federal no estuvo de acuerdo con la sentencia del TSA y pidió el recurso de revisión, mismo que no está resuelto.
Abán Can explicó que los juicios agrarios contra el Ejido de Chablekal son porque los promoventes creen que se dio mayor superficie de terreno a la zona arqueológica de Dzibilchaltún, pero no es así, y el otro es por los descuentos que aplicó la directiva ejidal para el pago de servicios de los abogados que llevaron el proceso de indemnización, firma del convenio y el primer pago de $30 millones, y contra aquellos que no participaron en el bloqueo del acceso de la zona arqueológica en demanda del pago de las tierras.
El descuento contra los que no apoyaron el movimiento se repartió parejo entre todos los que sí lo hicieron.
Los amparos son contra una sentencia del Tribunal Unitario Agrario número 34 que resolvió la liberación de 187 hectáreas de la zona arqueológica de Dzibilchaltún susceptibles a venta, pero el Ejido solo negoció y cedió 53 hectáreas de todo ese amplio terreno.
El otro amparo lo promovió el gobierno federal contra la sentencia del Tribunal Superior Agrario de Ciudad de México porque dictaminó que los terrenos del parque nacional de Dzibilchaltún no son propiedad de la nación, sino del Ejido de Chablekal. El gobierno federal reclama las tierras del parque nacional de Dzibilchaltún basado en un decreto federal, pero el Tribunal Superior no lo aceptó como argumento de que sea suficiente para que sea propiedad de la Federación.
Entonces, las tierras del parque nacional son propiedad del Ejido de Chablekal. Como no estuvo de acuerdo el gobierno federal con esta sentencia, solicitó el recurso de revisión, que está pendiente de sentencia definitiva.
“De todos estos juicios se agarra el INAH para no saldar el pago pendiente de los 127 millones de pesos, sólo nos pagó 30 millones”, reiteró el presidente del Comité de Seguimiento del Convenio de Ocupación del Ejido de Chablekal.
