MOTUL.— Un sujeto en estado de ebriedad y bajo los influjos de alguna droga agredió a la que fue su esposa, suegra e incluso a su propia hija, cuando pretendieron defender a la primera.
Los hechos se registraron en la vivienda de la calle 31 entre 32 y 34 del centro de la ciudad, donde la pareja realizaba una reunión de “conciliación”.
Pero todo se salió de control cuando salieron a relucir los reclamos y de las palabras pasaron a los golpes que el sujeto, Pedro Pablo P. P., propinó a la mujer.
Los gritos de la mujer, C.T., con visibles lesiones en el rostro, hicieron que su mamá, A.A.T., e hija, I.C.A., llegaran para tratar de defenderla, pero salieron igual con diversos golpes.

Tras el escándalo, los vecinos denunciaron los hechos a la Policía Municipal y de inmediato llegaron al lugar varios oficiales, junto con paramédicos, quienes atendieron a A.A.T., quien sufrió probable fractura del tabique nasal.
El agresor, al ver a los uniformados, se dio a la fuga, y en cuestión de minutos llegó a una vivienda de la calle 31 con 18, donde se escondió.
La exesposa y la hija llegaron a ese lugar con uniformados, pero no entraron a detener al sujeto, pues no tenían autorización.
Familiares apoyan para detener a fugitivo agresor
Familiares de la lesionada entraron al lugar y con un pico rompieron la cerradura de la puerta para sacar sus pertenencias.
El agresor de nuevo se dio a la fuga al brincar a otro terreno, escondiéndose en una casa de otro familiar.
Las lesionadas afirmaron que denunciarían los hechos en la Fiscalía General del Estado para que se castigue al agresor.
