VALLADOLID.— Luego de 16 días de la expoferia que terminó el pasado domingo siguió otra de las partes más difíciles: el desarme de todas las instalaciones como son estructuras metálicas, juegos mecánicos, locales comerciales, puestos de venta de diversos productos, entre otras cosas.
En el caso de las carpas de los fiesteros conocidos como los “gritones”, según se averiguó permanecerán unos días más en el recinto ferial ofertando sus productos con diversas promociones y descuentos, con el objeto que los propietarios recuperen la inversión que hicieron en el pago del espacio que ocupan.
De acuerdo con información recabada, desde el lunes se inició el proceso para desarmar todas las estructuras que al principio se armaron para la realización de la 30a. edición de la expoferia que el domingo llegó a su fin.
En el mismo caso están los propietarios de la carpa en donde se instaló la Expo Dinosaurio, que el gobierno del Estado rentó para ofrecer durante los días de la expo feria, que fue uno de los atractivos innovadores de la celebración y que fue uno de los sitios más visitados.
Con boleto pagado
De acuerdo con la información obtenida se logró captar ingresos gracias a las más de 150,000 personas con boleto pagado, mismas que proyectó el ayuntamiento que acudirían, lo cual se logró en los últimos dos días de actividades cuando se vio un lleno total en el recinto ferial.
Las puertas de acceso al recinto ferial fueron cerradas y vigiladas por policías municipales con el objeto de no dejar salir a nadie sin que haya terminado de pagar su adeudo por el uso del suelo, ya que la mayoría al inicio de la expoferia abonan una parte del costo y se comprometen a pagar el resto en cuando concluyan las actividades.
En otras ocasiones, varios de los expositores se han escapado para no pagar el resto de su deuda, pero desde que se cierra el recinto no les queda otra alternativa que pagar, les entregan sus respectivos comprobantes y luego se les permite salir.
En el caso de los “gritones” por tradición se quedan unos días más, según los expositores para recuperar su inversión, ya que durante las actividades la gente casi no compra pues se ocupan de disfrutar más por los eventos, de modo que al término de la expoferia es cuando empiezan a registrar buenas ventas, aunque no se sabe hasta cuanto tiempo permanecerán en el recinto ferial.— Juan Antonio Osorio Osorno
