PROGRESO.– Por la fiesta del Carnaval, anticipan caos vial en el primer cuadro de la ciudad, atrasos en el transporte de pasajeros, falta de servicios como sanitarios para atender a los miles de visitantes que desde el viernes llegan al puerto y la multitud que llegaría para los paseos dominical y del martes de la batalla de flores.
Javier Carvajal García, secretario general del sindicato de taxistas considera que por la afluencia de paseantes que ya está llegando a la ciudad, el puerto ha sido rebasado en cuanto a servicios públicos, sobre todo en el transporte de pasajeros, los colectivos y los autobuses de AutoProgreso no tienen la capacidad para llevar de vuelta a Mérida a los cientos de personas que presenciarán el Carnaval.
El sindicato de taxistas, agrega, dispone de unas 50 camionetas, todas estarán en servicio para traer a los paseantes desde Mérida, pero en la tarde, cuando todos quieren retornar a la ciudad capital, seráun problema, mucha gente se quedará esperando horas, lo mismo pasará con los autobuses, Auto Progreso no tiene la capacidad para movilizar a los cientos de pasajeros.
Ese es un problema muy grave, mucha gente se quedará en la ciudad en espera de transporte, no se dispone de muchas unidades para movilizar a miles de paseantes que no cuentan con vehículos.
Alcoholímetro
Otro problema que Javier Carvajal vislumbra este domingo y el martes del carnaval, son complicaciones por el alcoholímetro que se instala a la salida de la ciudad, pues la mayoría de las personas que llegan para divertirse en el carnaval consumen bebidas alcohólicas y todas tendrán que pasar por el retén, así que se formarán largas filas de vehículos y eso atrasaría la salida de los colectivos y autobuses.
También comentó que otro problema es el estacionamiento, no hay suficientes espacios en las calles aledañas al malecón, así que muchos vehículos tendrán que estacionar a varias cuadras. Los viene-viene, son los que harán su agosto en el Carnaval.
Mencionó que no hay suficientes baños públicos para el mar de gente que estará en el malecón, “cómo le harán cuando 10,000 personas al mismo tiempo quieran ir al baño”, ¿se meteran al mar? es una situación muy complicada que se debe analizar para los próximos carnavales, para ir cubriendo esas necesidades que incluyen también la venta de alimentos y bebidas.— GABINO TZEC VALLE
