PROGRESO.— Sigue la bonanza turística en el puerto que inició el domingo de Carnaval, con el arribo de numerosos paseantes que invadieron el mar, la playa del malecón, los restaurantes, palapas y sombrillas.
El último sábado de febrero es el primero del mes que finaliza en que no hay mal tiempo, pues en los tres anteriores azotados los nortes y fueron días malos para la actividad turística, la semana pasada, en pleno Carnaval azotó el norte y afectó la jornada turística sabatina.
Familias en la playa
En este cuarto sábado, el día soleado y caluroso atrajo a numerosos visitantes que ni las fuertes suradas que azotaron a partir del mediodía que causaron oleaje elevado impidieron que los paseantes se metieran al mar a bañarse.
Mamás precavidas, al ver que el mar se agitaba, pidieron a sus hijos menores de edad que se acercaran a la orilla, pues las marejadas se intensificaban y temían que fueran arrastrados por el oleaje.
Oficiales de la Policía Ecológica recorrieron la playa del malecón para en caso necesario apoyar a los bañistas.
La arribazón de visitantes fue inesperada para los prestadores de servicios sobre todo porque recién concluyó el Carnaval y las familias realizaron fuertes gastos durante su estancia en el puerto, período en el que se encarecieron los productos como el kilo de pescado frito que se vendió a $340, esté sábado se vendió a $260.
La renta de las palapas y sombrillas retornó a su precio normal de $200 a $250, en comparación con el domingo y martes de Carnaval que se rentaron de entre $500 y $600.
Los prestadores de servicios esperan que este domingo continúe la arribazón de visitantes a pesar de que no es quincena, pero hay buen tiempo y hay mucho calor.
