PROGRESO.— La motocicleta que manejaba Gael Cen se quedó sin combustible y la comenzó a llevar arrastrada. Había avanzado casi un kilómetro cuando lo vieron policías municipales, lo interceptaron, exigieron documentación para ver si no era robada con la amenaza de confiscarla y llevarlo a él detenido.
Luego de media hora de revisión, con la amenaza latente de llevarse la moto al corralón municipal, y con la intervención de un oficial que proporcionó datos móviles al telefóno celular de Gael, éste pudo pedir a su mamá la documentación y comprobar que la moto es de su propiedad, y al fin lo dejaron libre.
Gael Cen narró que este viernes poco antes del mediodía transitaba por la calle 62 con 31 cuando de pronto la moto dejó de funcionar debido a que se quedó sin combustible. Para no dejarla estacionada en la calle con el riesgo que se la roben, decidió arrastrarla sobre la 31 con dirección al Centro.
Agentes creyeron que estaba robando una moto
Al llegar a la altura de la 31 entre 76 y 78, fue interceptado por una patrulla municipal, los agentes le pidieron que se identificara y mostrara los documentos de la moto. Gael se montó en la moto y les dijo que no lo tenía, y que no tenía crédito para llamarle a su madre para pedírselos y que se los pasase por medio del celular.
“Pedí a un policía que me preste su teléfono para llamar a mi mamá, pero me dijo que es mi bronca y no me prestó su celular, querían llevarse la moto, gracias a que llegó otro policía, se le explicó el caso, me pasó datos e hice la llamada, me mandaron las fotos de la documentación, comprobé que es mía la moto y me dejaron libre” dijo.
