PROGRESO.— Es un acierto cerrar el basurero municipal ubicado al poniente de la comisaría de Paraíso y transformarlo en una estación de transferencia de basura, dijo ayer el contratista Raúl Pech Figueroa, quien en 2008 fue contratado para construir un relleno sanitario, pero el predio siguió funcionando como tiradero al aire libre.
Opinó que con el módulo de transferencia habrá menos contaminación de las playas y el mar.
Recordó que hace unos 15 años, cuando fue contratado para construir un relleno sanitario en Paraíso, visitó el relleno sanitario de Mérida para tomarlo como modelo.
Indicó que construyeron los bordos, se colocó geomembrana, la laguna de lixiviados, la cual nunca se utilizó, y la primera celda comenzó a recibir las toneladas de basura de la ciudad y las comisarías.
Pero, agregó, no se le proporcionó el mantenimiento adecuado y quedó como un tiradero al aire libre, que aunque está distante de la costa contamina el manto freático.
Afirmó que el relleno sanitario fue una obra necesaria para la ciudad.
Añadió que la obra estuvo entre los planes del finado exgobernador Víctor Cervera Pacheco, pues cuando el basurero estaba cerca de la ciudad, por El Corchito, muchas moscas invadían el puerto y los restaurantes, y las navieras se quejaban y pedían más limpieza para atraer más cruceros.
Igual recordó que la pista de remo y canotaje que está por El Corchito se contaminó por el basurero cercano.
Narró que varios muchachos que practicaban remo ahí sufrieron infecciones por el agua contaminada, al igual que los trabajadores que hacían trabajos en esa pista.
En definitiva, afirmó, clausurar el basurero y transformarlo en estación de transferencia es un acierto de las autoridades y es un paso para combatir la contaminación del manto freático, las playas y el mar.— Gabino Tzec Valle
