TIZIMÍN.— La ola de robos generó una psicosis en la ciudad: las familias de los diferentes sectores viven con el temor que los amigos de lo ajeno lleguen a sus hogares.
Y es que en Tizimín no se habla más que de robos, detenidos, policía vecinal y sospechosos que ven rondando por las calles. Casi a diario alguien expone en la red Facebook que ha sido víctima de algún hurto.
En las colonias y fraccionamientos se han comenzado a crear grupos de WhatsApp donde los mismos vecinos o diligencieros reportan alguna actividad anormal que vean en su zona.
Es tal la psicosis que ya le temen incluso a los pepenadores que ven caminando en las calles cargando bolsas o mochilas.
Focos rojos en Tizimín, con patrullaje
Hay áreas consideradas como focos rojos donde se ve el aumento de patrullaje de las unidades que llegan en convoy para hacer presencia mientras que otros lo hacen en motocicletas.

Según los altos mandos de la corporación policiaca lo que han detectado que la mayoría de los que han caído y son reincidentes son gente que tiene problemas con las drogas y el alcoholismo quienes roban solo para comprar “su vicio”.
El jefe policial, Marcos López Ovando, dice que desafortunadamente esa gente que roba lleva a vender en chatarrerías los artículos para tener unos pesos extras y comprar “su vicio”.
Más de 200 personas detenidas
De acuerdo con un balance detalla que de septiembre de 2021 a febrero de 2023 se ha detenido a unas 200 personas de las cuales solo 15 han sido puestas a disposición de la Fiscalía.
Lamenta que de esa cifra 158 solo sean detenidos por queja o reporte y que son liberados al cumplir su tiempo de arresto en el calabozo debido a que la gente no denuncia.
Dice que para contrarrestar el problema social que se vive en Tizimín es necesario que la ciudadanía denuncie en la Fiscalía y poder procesar a los implicados.
