MOTUL.- María de Fátima Pech Vázquez, de 31 años de edad, era una mujer que se desempeñaba como mesera en un conocido bar del municipio, hasta que alguien le arrebató la vida en la colonia Zac Nicté.
Como se informó, la mujer fue encontrada sin vida -no herida como se dijo al principio- en un camino de terracería de la citada colonia, donde habría sido estrangulada y golpeada con una piedra en la cabeza, según fuentes cercanas a la investigación.
De acuerdo con información recabada, la mujer laboraba como mesera del bar “El Pobre Tom”, ubicado en la calle 38 entre 27 y 23, aunque su cuerpo sin vida fue encontrado cerca a una maquiladora.
Tras confirmarse la identidad de la occisa, investigadores realizaron un operativo en cantinas y bares de la ciudad, y al momento se sabe que “se llevaron” a dos hombres y una mesera de un bar ubicado en la calle 26 esquina con 27. También habrían retenido a otro sujeto que circulaba en motocicleta.
Feminicidio en Motul: revelan causa de muerte de la víctima

El cuerpo hallado la mañana del sábado en un camino de terracería en Motul presentaba indicios de estrangulamiento y un golpe en la cabeza, que se presume fue realizado por una piedra de gran tamaño que le habría causado traumatismo craneocefálico, siendo éste la causa de su deceso, según las investigaciones.
María llevaba una blusa negra de tirantes, con círculos rosas, pantalón de mezclilla azul, un suéter rosa y tenía el cabello amarrado, así como chancletas azules.
Un caso muy similar; dos feminicidios en Yucatán con mismo ”modus operandi”
Cabe destacar que este feminicidio resulta similar al que se registró hace unos días en Tixkokob, ya que ambas víctimas fueron atacadas de la misma manera y cerca de maquiladoras.
Datos recabados señalan que la occisa vivía con otra mesera y la noche previa al hallazgo del cuerpo ambas salieron a divertirse, antes de presentarse a trabajar en el bar nocturno la “Hach” que cierra hasta la madrugada.
Las mujeres se retiraron en mototaxi a su casa en la colonia San Roque, pero al llegar Fátima no se quedó y volvió a la calle con la persona que las trasladó; de allá en adelante no se supo más de ella.
