VALLADOLID.— Luego de casi dos meses que ejidatarios, guías de turistas y artesanos de Xcalacoop y Pisté bloquearon por 10 días la carretera federal libre, para exigir la destitución del director de la zona arqueológica de Chichén Itzá, Marco Antonio Santos Ramírez, y un subdirector del lugar, hasta ahora ambos funcionarios permanecen en sus cargos.
Hace unos dos meses, ejidatarios, guías de turistas y artesanos bloquearon 10 días la carretera federal libre en Xcalacoop y en Pisté, impidiendo el tránsito vehicular hacia Mérida o viceversa, así como el acceso de la zona arqueológica, para exigir la destitución del director de Chichén Itzá.
Al final, los inconformes levantaron el bloqueo porque personal de Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) les ofreció separar de su cargo al funcionario federal.
Pero hasta ayer Santos Ramírez no había sido destituido, pues según expresaron algunos prestadores de servicios de Pisté, aún trabaja en la zona.
Según se averiguó, para calmar a los quejosos, funcionarios del INAH les dio un terreno ubicado en el camino que conduce al parador turístico, antes de llegar a la pluma de acceso, el cual utilizan como estacionamiento y cobrando $80 por día.
El estacionamiento tiene una capacidad para albergar a unos 100 vehículos, de modo que los ejidatarios obtienen alrededor de $8,000 al día si se llenan los espacios, lo que representa un ingreso importante para la directiva ejidal. Al parecer, están contentos con esta medida.
Nuevo parador turístico en Chichén Itzá
Pero otro grupo de ejidatarios señaló que ese beneficio lo tendrían unos meses en tanto se lleva al cabo la construcción del nuevo parador que se hará de acuerdo con el Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológica (Promeza).
El nuevo parador estará ubicado cerca de la exaereopista, o sea al norte de lo que fue la civilización maya, el cual será el nuevo estacionamiento.
Allí se construirá un puente que pasará sobre la carretera federal Mérida-Cancún o viceversa.
Si se lleva al cabo dicho proyecto, el nuevo estacionamiento de los ejidatarios ya no sería ocupado por los visitantes porque quedará lejos del acceso a la zona arqueológica. Por eso, ejidatarios advirtieron que hay que analizar la situación.
De la misma manera, aunque las autoridades afirman que no se afectará a los artesanos que hasta ahora permanecen en el interior de la zona, lo más seguro es que serán reubicados fuera del lugar, pero los engañan con que eso no pasará.— J.A.O.O.
