CITILCUM, Izamal.— A pesar de los vientos fuertes y fríos y las lluvias que por ratos eran fuertes o ligeras, causados por el frente frío 41, cientos de personas participaron anteayer domingo en la fiesta en honor del Padre Eterno en esta comisaría.
Familias de Citilcum, Tekantó, Kimbilá, Cacalchén, Hoctún, Izamal y otras comunidades de la zona acudieron primero a la iglesia local para presenciar la entrega de las imágenes del Padre Eterno y de San Antonio de Padua.
Para algunos el clima fresco fue un tanto agradable, tras los días de calor.
Luego, las familias se reunieron a la sombra del macán (enramada) que se construyó para el festejo en un predio ubicado en la salida de Citilcum a Izamal.
Ahí no faltaron los rehiletes de papel de china multicolor y los bailes de la jarana yucateca.
También gente de otros lugares del país llegó para presenciar una de las tradiciones culturales y religiosas de Citilcum. Para muchos, el festejo del Padre Eterno es conocido como la Fiesta de las Arepas.
Según los organizadores, la gente esperaba con ansias el reparto de las arepas, chocolate, relleno negro y otros alimentos, y fue un día de ir y venir de las familias en la fiesta en el macán.— Megamedia
