TIZIMÍN.- El oficio de albañilería es uno de los mejores pagados en esta ciudad, donde un alarife incluso puede percibir hasta mil pesos en un día.
El 3 de mayo próximo es día de la Santa Cruz, patrona de los albañiles, por lo que algunos incluso ya se preparan para realizar pequeños festejos en donde realizan la obra. Otros esperan con ansias la celebración que ofrecerán constructoras y empresas que se dedican a la venta de materiales de construcción.
Actualmente es uno de los oficios mejor remunerados en Tizimín, superando el salario mínimo, pues la mayoría de estos jornaleros que laboran más de 8 horas al día y aunque la mayoría tiene estudios básicos como primaria y secundaria, gracias al oficio tienen un buen sueldo para sostener a sus familias.
Cabe aclarar, no obstante, que el trabajo para un albañil es temporal, pues indican que así puede haber empleo seguro por corto o mediano plazo pueden estar varias semanas sin conseguir nada y tener que emigrar a Mérida o a Quintana Roo en busca de construcciones en las cuales trabajar.
¿Cuánto ganan los albañiles?
Los entrevistados alegan que actualmente hay oportunidades de empleo en el puerto de El Cuyo, donde están dedicados a realizar hoteles y posadas.
Carlos Enrique Más Rosado es un contratista que dice que sus trabajadores pueden recibir hasta mil pesos por día laborado, dependiendo del trabajo realizado, aunque la mayoría cobra 250 pesos.
Por su parte, cuenta que desde los 11 años comenzó como chalán de albañilería, le gustó y se quedó gracias al salario.
En una semana ardua de trabajo puede llegar a percibir hasta 5 mil pesos, siempre y cuando se “flete” (se lance) a trabajar junto con sus albañiles.
Por otro lado, Miguel Antonio Ceme Chan, otro albañil, que dice que el trabajo de alarife no es el mejor, pero si se gana bien cuando se quiere, pues en ocasiones se pueden llevar limpios hasta 10 mil pesos en una obra.
Reconoce, sin embargo, que se enfrentan a altos riesgos laborales, por lo que siempre deben trabajar con mucha precaución para evitar caídas o golpes. En su caso, cuenta que empezó a trabajar en el oficio a los 15 años porque el estudio no le gustó y han pasado 20 años desde entonces.
