TAHDZIÚ.— Desde hace varios años, la familia Vera Castillo mantiene una tradición que pretende heredar a sus hijos y nietos.
Se trata de la ceremonia maya “Wajil Kool”, que se realiza para agradecer por la cosecha lograda en la milpa, de donde provienen los alimentos que consumen las familias todos los días.
Esta ceremonia fue organizada por Emiliano Vera Caamal, de 77 años, y sus hijos Luis, Juan Bautista, Evaristo, Santos Antonio y Juan de Dios Vera Castillo.
Luis Vera Castillo informó que hacen esta celebración cada dos años e indicó que su papá siempre les enseña a preservar las costumbres y tradiciones mayas.
“Es una tradición que nos dejaron nuestros abuelos y lo seguimos con mis padres; en la actividad participan niños, jóvenes y mujeres, solo que en el caso de estas últimas, a pesar de que ayudan en la preparación de los alimentos, no se pueden acercar al altar porque, según la creencia, les puede hacer mal el viento de las deidades que son invocadas y que se hacen presentes en la ceremonia”, explicó Vera Castillo.
¿Cómo se realiza el Wajil Kool?
Los preparativos comenzaron hace 15 días. Lo primero fue buscar al sacerdote maya, luego la familia ofreció a sus parientes un almud de maíz para que pongan nixtamal y lleven la masa el día de la ceremonia.
“Cada hermano dio de cuatro a cinco almudes de maíz para la masa, además de pollos o gallinas para el jolché, que es el que se presenta en el kanché, o sea, el altar.
“Ayer se preparó frijol y pepita para la elaboración de los pibes, además se mató un cerdo para preparar salado y, junto con el caldo de los pollos y gallinas, se preparó el k’ool”, explicó.
Desde que era un niño, Luis vio que su papá hacía esta ceremonia con su abuelo y esta tradición se conserva desde entonces, recordó.
La ceremonia “Wajil Kool” se llevó al cabo en el ranchito llamado Kompich.
El sacerdote maya que encabezó la ceremonia fue don Pedro Uc, quien ofrendó los alimentos en el altar.— Miguel Ángel Moo Góngora
