HUNUCMÁ.— Miles de personas llegaron desde temprana hora ayer domingo a la céntrica parroquia San Francisco de Asís, a fin de ganar espacio para participar en la misa de las 8 de la mañana y, después, presenciar la tradicional quema de la “boxita”, que es parte de la fiesta de Corpus Christi.

El vicario Juan Carlos San Agustín ofició la misa adentro de la iglesia, la gente llenó las bancas y los pasillos.

Luego, el sacerdote hizo la procesión con el Santísimo Sacramento en las enramadas. Al terminar, la gente bajó sus ofrendas y las repartió a los presentes.

Entonces se quemó la “boxita” ante una multitud que llenó el atrio y también la calle aledaña.

Los preparativos

Para esta tradición, la familia Canul salió temprano de su domicilio llevando en hombros el madero donde luego puso a la “boxita”.

Este madero fue donado por la familia May, de la quinta San Marcelino, llamada así en honor del extinto don Marcelino May Cob.

Él y su amigo Guillermo Canul, conocido como “Don Leviza”, también ya fallecido, realizaban esta tradición años atrás.

Ahora sus hijos y demás familiares mantiene esta tradición, que es muy esperada en esta ciudad.

Los hermanos Canul y varios amigos suyos cargaron el madero, acompañados de música y voladores que anunciaban su paso.

Como a las 7 de la mañana, el grupo llegó a la calle frente a la iglesia, cuyo atrio lucía lleno de colores con todas las ofrendas que se pusieron anteanoche para agradecer a Jesús Eucaristía.

Llega la “boxita”

Dos mujeres, a su vez, llegaron con la “boxita”, con vestido de colores morado, rojo y verde, en un triciclo manejado por una de ellas.

Bajo la dirección de los hermanos Canul, los ayudantes colocaron en el madero las tradicionales siete figuras: un triángulo invertido, una estrella, un círculo, una media luna, un corazón, un rombo o diamante y un cuadrado, junto con petardos, cipreses, y en lo más alto aseguraron a la “boxita”.

Mientras tanto, otros escarbaron en la acera el hueco donde se puso el madero.

Asimismo, familias enteras llegaban para la misa o para esperar en la calle la quema de la “boxita”.

Fue un domingo de la “boxita” como los anteriores a la pandemia del Covid-19: la multitud abarrotó el atrio y la calle.

Por la pandemia, los Canul quemaron la “boxita” afuera de su casa en 2020 y 2021 y el año pasado hicieron esta tradición de nuevo en el atrio, pero llegó poca gente.

Este año es impresionante la cantidad de gente que participa en la fiesta de Corpus Christi, que empezó el miércoles pasado.

Aproximadamente a las 9:30 de la mañana, uno de los Canul prendió la pirotecnia y se inició la quema de la “boxita”. Al terminar, la gente les agradeció con muchos aplausos.

Por su parte, la familia Canul dijo que esta tradición deberá ser continuada por las próximas generaciones.

Integrantes afirmaron que mientras Dios les dé salud, la seguirán celebrando y sentirse felices y orgullosos de haber cumplido un año más haciendo esto en honor del Santísimo Sacramento, y de sus antepasados que les confiaron y les dejaron esta tradición.

Al final, la familia regresó a su casa con el madero para resguardarlo para 2024.

Por otra parte, doña Janeth Euán reventaba voladores en el atrio y dijo que lo aprendió de su abuelo y su padre, quienes eran nocheros, y ahora ella lo realiza en memoria de ellos.

Sí me da algo de miedo, pero es (cuestión de) practica, expresó mientras se preparaba para prender un volador.— Inés Castilla Quintal

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán