VALLADOLID.— “Lo dejamos en las manos de Dios”, expresó Elizabeth Moo Tuz, una de las siete afectadas, quien perdió su local comercial en el exestacionamiento del cenote X-Kekén el miércoles, luego que la Fiscalía determinó que los espacios se cayeron solos porque las maderas que los sostenía ya estaban secas y que además no hay pruebas contra nadie.
Anteayer siete locales comerciales de venta de artesanías amanecieron derribados, y, según expresaron las afectadas, fue un hecho premeditado y sospechaban de un grupo con el que desde hace tiempo tienen diferencias en el parador de los cenotes X-Kekén y Samulhá, motivo por el cual interpusieron denuncias.
El mismo jueves por la mañana peritos de la Fiscalía acudieron al parador para iniciar una investigación de los hechos, ya que las afectadas aseguraron que el otro grupo de artesanas fue responsable pero no señalaron a nadie en lo particular, debido a que no tenían evidencias.
Locales se habrían caído solos
Elizabeth Moo dijo que el mismo jueves la Fiscalía les notificó que se determinó que los locales comerciales se cayeron solos, debido a la resequedad de los palos que lo sostenían y que por el tiempo se vinieron abajo, y tampoco hay pruebas de la presencia de ninguna persona cometiendo ese delito.
El resultado de la supuesta investigación no satisfizo a las afectadas, debido a que cuentan con una grabación en donde se escuchan ruidos de alguna herramienta destruyendo los palos, pero no fue suficiente para las autoridades para señalar a algún responsable, pero ahora ya no saben qué hacer, de modo que todo lo dejan “en las manos de Dios”.
Se les sugirió a los afectados para que hagan un inventario de sus artesanías y de los productos que según ellos les robaron para que luego acudan de nuevo a la Fiscalía para poner otra denuncia pero por robo y se hagan las investigaciones al respecto.
La artesana comentó que ahora estarán trabajando para volver a reconstruir sus locales para seguir trabajando y a aprovechar el turismo que está llegando debido a las vacaciones de verano y al mismo tiempo contabilizar los productos y artesanías que supuestamente les robaron.
Precisó que no tienen intenciones de cobrar venganza o tomar represalias en contra de quienes ellos creen son los presuntos responsables, ya que no se tiene certeza de quien lo hizo, incluso no quieren acusar a nadie en lo particular para no cometer algún delito que luego los acusen a los afectados, de modo que ya no le seguirán al caso.
