El gremio Fe y Esperanza cumplió 42 años de celebrar por dos días a la Virgen de la Asunción en la iglesia de San Bernardino de Siena, en Tetiz.
Fue el tercer gremio que ingresó al santuario de la Virgen de Tetiz, el jueves 3 de agosto, al terminar la misa de las 11 de la mañana. Tras recibir la bendición del sacerdote, todos entraron a depositar sus estandartes, el ramillete con cintas de colores y demás ofrendas a los pies de la venerada imagen, mientras el coro entonaba “José y María llevan al niño a presentarlo a su Señor…”.
Mis abuelos paternos, Isabel Cauich e Isidro Nah Pool, fundaron el gremio Fe y Esperanza para agradecerle a la Virgen de Tetiz, en el primer estandarte está el año (de la fundación, 1981), narra Rita Margarita Nah Tuyub, acompañada de su esposo, Edilberto Canché Poot, a la puerta de la iglesia el viernes 4 de agosto.
Ellos lo heredaron a su nuera, mi mamá, María Luciana Tuyub, quien con mi papá, Pedro Nah Pool, lo organizaron por años, agrega.
A la edad de 21 años, Rita recibió el gremio de su madre. En este agosto de 2023 ella y su esposo cumplen 30 años de festejar a la Virgen de Tetiz, incluyendo tres años en los que un hermano de ella fue el organizador del gremio.
A la pregunta “¿a quién van a heredar el gremio?”, doña Rita y don Edilberto dicen que tienen cinco hijos: Rosaura, Edilberto, Fernando Ismael, Rodrigo Emanuel y Guillermo de Jesús Canché Nah. “Ellos lo van a heredar”, subraya doña Rita.
La quinta generación de esta familia también es devota de la Virgen de la Asunción en Tetiz. Doña Rita y don Edilberto no esperan solos la misa, los acompañan cuatro nietos: Rita Rosaura Poo Canché y los hermanos Edward Ismael, Nery Margarita y Pedro Fernando Canché Méndez.
A las 11 de la mañana se inició la misa de este gremio para agradecer todos los favores a la Virgen de Tetiz. Al terminar, los socios se formaron en fila en el pasillo e hicieron el tradicional saludo con su ramillete y estandartes al gremio que entraba.
Cumplidas las promesas a la Virgen, el gremio salió de la iglesia y en el atrio se comenzó a organizar a todos para emprender la procesión de salida.
“Este gremio sí tiene muchos niños” fue inevitable pensar y decir en voz alta, mientras doña Rita y don Eldiberto daban una cinta a cada pequeño. Ya listos, la charanga, oriunda de Kinchil, comenzó a tocar y todos emprendieron la caminata bajo el abrasador sol del mediodía.
Detrás de los niños caminaron las mujeres con los estandartes y pabellones, seguidas de numerosas personas dispuestas a participar del tradicional convivio del gremio en una casa ubicada en la calle que lleva a la comisaría de Nohuayún.
Así se vive en estos días la fiesta grande de Tetiz. La alborada, con la bajada de “La Pobre de Dios” y una vaquería parroquial, se realizó el lunes 31 de julio. Desde el 1 de agosto entran los gremios para agradecerle sus bendiciones.- Flor Estrella Santana
