IXIL.— “No sé por qué pusieron en mi boca palabras que no dije; en el albergue nos tratan bien, me escapé al anhelar mi libertad como ser humano”, afirmó Cecilio C.P., el adulto mayor que huyó de “La Casa de los Abuelos” el pasado 7 de octubre.
Entrevistado en el asilo, Cecilio dijo tajantemente: “No lo he pensado ni lo he dicho, no sé quién puso en mi boca que dije que me pegan y encadenan, aquí es un asilo de ancianos, tengo 83 años de edad, sería una estupidez sólo pensar que le quieran pegar a un anciano, no es lógico ni válido”.
“He pensado que el ansia de libertad es propia del ser humano, uno tiende a libertarse, con toda sinceridad no he hecho nada, tengo derecho a salir aunque sea un asilo, si me voy a perder… es mi riesgo”, apuntó.
Estela Solís Suaste, encargada del albergue, explicó que el huésped huyó porque es un lugar de puertas abiertas, el abuelito salió y llegó con una familia “conflictiva” en el municipio.
Acusan desatención de una familia a adulto mayor
Según dijo, al parecer la molestia de esas personas se debe a que el padre de éstos siempre va al albergue a realizar una comida porque aquellos no lo atienden, pero nunca se le ha negado nada ni se les ha reclamado.
También, indicó, saben que a don Cástulo le quitan su dinero de su pensión universal y no lo alimentan.
“Ese día mandé al enfermero por el huésped (el señor Cecilio), pero no quisieron entregarlo, se alborotaron, como tengo la responsabilidad del huésped ante los familiares fui para rescatarlo, pero tampoco quisieron dármelo, alegando que en el albergue se mata a los abuelos, cosa que es mentira”.
La encargada comentó que escondieron al señor en un cuarto, cuando intentó acechar una mujer cerró de golpe la puerta en mi cabeza, ocasionando que cayera al piso y con su rodilla rompió un cristal de la puerta”.
En el suelo comenzaron a agredirle. Afirmó que le robaron sus aretes, una soguilla de oro, una cartera, un reloj y unos lentes graduados.
“El enfermero quiso ayudarme, pero las 15 personas que en el predio se encontraban lo agredieron también y le robaron una pulsera, una soguilla de oro y su reloj”.
“La Policía Municipal intervino para rescatarnos, (los agentes) también son agredidos, pero logran ponernos a salvo, ya en la patrulla nos dicen que nos llevarán a Palacio Municipal para curar las heridas y luego trasladarnos a la Fiscalía General del Estado para interponer la denuncia por agresión”.
“En lugar de eso, nos remiten a esa dependencia por la queja de los agresores por daños en propiedad ajena y allanamiento de morada”, explicó.
Acusa irregular detención
Estela Solís aseveró que los oficiales los llevaron con mentiras, no les curaron las heridas ni les leyeron sus derechos al detenerlos, nos remiten cinco horas después, lo que es una violación a los derechos humanos, por lo que hay una denuncia contra ellos ante la Codhey”.
“Nos liberaron luego de pagar 2,000 pesos de los 15,000 que pedían por los daños a la puerta”.
La encargada del albergue informó que quienes le agredieron y robaron están identificados como María Eulogia P.C., Pamela C.P., y José C.M. “Calín”, bajo los cuales pesa la denuncia UNATD11 GD00004/2023, de modo que las autoridades investigarán el caso.
“Somos un albergue de puertas abiertas, se recibe a abuelos que manda el gobierno del Estado que son pacientes abandonados por sus familiares en el hospital O’Horán, Centro de Justicia de Mujeres y DIF estatal, incluso uno llegó sin nombre, lo llamamos ‘Martes’, como el día que llegó”.
“Son 18 abuelitos que se tiene y el sitio se sostiene con donativos de la gente, pero con la mala información se afecta al lugar”, afirmó.
La señora explicó que de los 18 huéspedes, cinco tienen papeles, otros están calidad de desconocidos, sólo están con el nombre registrado con el que llegan del hospital, que son 16 y dos son enviados por su familia.
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